La perspectiva comunista del derecho al aborto: Reacción a la opinión filtrada del Tribunal Supremo de Estados Unidos 

1
196
Foto de: Ana María Abruña Reyes

Breve Trasfondo Histórico del Derecho al Aborto en Estados Unidos

Por: LaRojita

En los pasados días, específicamente, el 2 de mayo de 2022, se filtró una opinión del Tribunal de Estados Unidos, en este caso del Juez Samuel Anthony Alito. La izquierda tanto en la sociedad norteamericana, como en Puerto Rico, y grupos reaccionarios, los llamados demócratas y grupos liberales en todo Estados Unidos y en Puerto Rico, ya se han expresado en todos los medios de comunicación y redes sociales en contra de la opinión filtrada.  Y es que el Juez Alito, con esta opinión, busca que se emita un voto mayoritario para revocar el caso de Roe v. Wade, el cual anuló una ley del estado de Texas, que prohibía el aborto y legalizó el aborto en todos los estados de la nación norteamericana. En aquél entonces, en la década de los setenta, el Tribunal Supremo estableció en aquel momento que el derecho al aborto estaba implícito en el derecho a la intimidad, protegido por la Enmienda 14 de la Constitución Federal. Antes de Roe, el aborto era ilegal en gran parte de Estados Unidos, excepto en Hawái, Nueva York, Alaska y Washington DC. El borrador consiste en un repudio total de la decisión de Roe v. Wade, y que había garantizado las protecciones constitucionales del derecho al aborto y una decisión que eventualmente surgiría en el 1992, en el Famoso caso de Planned Parenthood v. Casey.

Visión marxista del aborto

Marx había reconocido las situaciones extremas de injusticias en contra de la mujer. Y dijo: … ‘toda la situación de la mujer en la sociedad moderna, la deshumaniza’…

Desde el marxismo se ha tratado el problema femenino como proceso histórico-social desde la perspectiva de clase. Mediante este enfoque se ha incluido a la mujer en la lucha revolucionaria marcando así una separación entre un enfoque burgués y enfoque revolucionario, planteando así que de ninguna manera la emancipación de la mujer debe de postergarse en el Socialismo. En la sociedad socialista se comparte los esfuerzos y sacrificios de las luchas y también se reivindican todos los derechos de las mujeres. Lenin reconocía la importancia del movimiento femenino, y consideraba que era una parte decisiva del movimiento de masas y la revolución, e incluye la socialización del trabajo doméstico y la maternidad.

Si partimos de un análisis de una base de individualidad más allá de trascender divisiones de clase dialéctica, también nos vemos en la obligación de hablar de la “autonomía de los cuerpos” ante un estado obrero, el cual, ya se ha instaurado en representación de la voluntad del colectivo de los trabajadores. Se basa en un análisis material de la realidad, así como Marx revestía todo análisis a través de la lupa del materialismo histórico en la cual los cambios en la sociedad se expresan en la super estructura del aparato del Estado, estas se derivan de las relaciones económicas de la producción. Así, por tanto, ya para el 1913, conocemos a un Lenin que defendía el derecho al aborto bajo una perspectiva de la clase obrera, excluyendo así todo vestigio de teoría del derecho natural con carácter capitalista, autodenominado progresista. Lenin escribió: “Exigir la abolición absoluta de todas las leyes contra el aborto o contra la difusión de literatura médica sobre medidas anticonceptivas. Semejantes leyes no muestran sino la hipocresía de las clases dominantes… Libertad para la propaganda médica y la protección de los derechos democráticos elementales de los ciudadanos, hombres y mujeres” (Lenin, 1913, p. 480).

Vemos pues, desde una perspectiva histórica que las restricciones del aborto han surgido de las alas políticas burguesas ultraderechistas, conservadoras y religiosas, las cuales, desde sus posiciones de poder en la esfera legislativa y religioso burgués intentan mantener la centralización del capital. Por lo tanto, no es de extrañarse, que la burguesía en control del capital concentre sus esfuerzos en limitar o prohibir el aborto. El capitalista promueve que las madres trabajadoras desistan de realizarse un aborto, porque de esta manera, asegura un futuro obrero y obrera en la fuerza productiva de su ya decadente medio de producción.

En tanto que la burguesía de corte liberal apoya todas las medidas de derechos humanos de los sectores de izquierda, no significa que, en su práctica al defender el derecho al aborto, no desvíe su intención más bien influenciada por un sistema de producción capitalista.

Un comunista consciente considera el derecho al aborto como opción democrática, dirigidas a la salud, seguridad y planificación económica de las mujeres trabajadoras de la toda la clase obrera económicamente pobre. En nuestra posición, la práctica del aborto se considera como una necesidad en elevar la planificación de un embarazo. A esto le sumamos una campaña social revolucionaria donde lucharemos por la socialización del cuidado y educación de los niños y la inmediata abolición de la esclavitud domestica. Partimos de una visión materialista de la historia y, por ende, la emancipación de la mujer como un producto de la revolución en la situación económica de las mujeres operada por un medio de producción capitalista, que las transformó en esclavas domésticas, en esclavas asalariadas. En la sociedad capitalista, los abortos son parte de graves situaciones económicas de las mujeres proletarias. La realización de un socialismo eliminaría todas las causas para que una mujer se realice un aborto. Por ende, hablar del aborto sería un asunto innecesario en una sociedad socialista. El trabajo sería en conjunto para extender la protección maternal e infantil entre las masas trabajadoras y hacer que alcance una extensión sin precedentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

guest
1 Comment
nuevo
viejo más popular
Inline Feedbacks
View all comments
Manuel f
Manuel f
5 días desde que se publicó

Este es un análisis correcto y profundo de como abordar los asuntos partiendo del materialismo histórico y dialectico.dios bendiga al escritor y de dé larga vida.