Un ejemplo del poder del Trabajo

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Por Carlos Borrero

Un enfrentamiento significativo en la lucha entre el capital y el trabajo ha tenido lugar durante los últimos meses en los 29 puertos a lo largo de la costa oeste de EEUU, desde el sur de California hasta el estado de Washington.  Algunos 20.000 estibadores (trabajadores portuarios) y trabajadores de almacén, representados por la Unión International de Estibadores y Almaceneros (ILWU, por sus siglas en inglés), han enfrentado a la Asociación Marítima del Pacífico (PMA, por sus siglas en inglés), una corporación que representa a más de 70 compañías navieras y de transporte terrestre internacionales.

El conflicto laboral, que se ha intensificado desde mayo del 2014 cuando el contrato anterior se venció, ha resultado recientemente en la paralización de los puertos de la costa oeste.  El conflicto principal se deriva del intento de los empleadores de eliminar el trabajo nocturno además de dejar de pagar horas extras y las primas para turnos adicionales.  Un aspecto secundario del conflicto tiene que ver con la selección y revocación de los jueces de arbitraje.  A pesar de que las negociaciones entre el sindicato y los empleadores han continuado de manera intermitente y se anunció recientemente que ambas partes están cerca de un acuerdo, el gobierno de Obama envió recientemente el Secretario de Trabajo, Thomas Pérez, para mediar el conflicto el cual ha llegado a un punto de inflexión desde que comenzó el año, un claro reconocimiento del poder de este importante sector de la clase obrera dentro de la economía en su conjunto y el miedo que incita entre los capitalistas.  Se estima que un 12% del PIB pasa por los puertos de la costa oeste de EEUU.

Lo que se ha ignorado en la cobertura de este conflicto laboral en la prensa oficial es el hecho de que este sector estratégicamente importante de la clase obrera organizada ha estado bajo una creciente presión de una combinación de grandes multinacionales como Rio Tinto, la minera anglo-australiana, los monopolios de granos como Archer Daniels Midland, Cargill, etc. y los bancos de Wall Street que en años recientes han adquirido una participación significativa en empresas vinculadas a los puertos.  Cada vez más, los salarios relativamente altos y beneficios decentes ganados por estos trabajadores son vistos como un anacronismo en momentos en que los salarios y beneficios de la clase obrera estadounidense se han reducido drásticamente para asegurar mayores ganancias para los capitalistas.

De hecho, la prensa burguesa ha emprendido en su típica campaña para desacreditar a los trabajadores portuarios citando así salarios exagerados (más de $ 100,000 al año) para los estibadores y comparándolos con los salarios de miseria que ganan otros sectores de la clase obrera ‘afectados’ por la paralización de los puertos como los trabajadores agrícolas.  Por supuesto, la prensa burguesa no menciona las semanas de trabajo que constan de 70 horas!  Tampoco van a mencionar el infame trabajo “informal” por el que tienen que pasar muchos trabajadores portuarios antes de poder ingresar a la unión.

En lo que parece una escena de la película On the Waterfront, miles de desempleados comparecen en los puertos de madrugada con la esperanza de conseguir uno de estos empleos informales y temporeros antes de poder ingresar a la unión.

Aunque la ILWU tiene un historial de acciones solidarias con otros sectores de la clase obrera, y se considera más militante que otros sindicatos la mayoría que son abiertamente reaccionarios, seríamos ingenuos al pensar que su liderato es inmune a las prácticas colaboracionistas que han convertido a los sindicatos en instrumentos de los capitalistas contra las bases obreras.  No obstante, este conflicto laboral, no importa cuál sea el desenlace final, demuestra el poder inherente de los trabajadores, su capacidad para hacer a los capitalistas arrodillarse cuando actúan de manera estratégica.  Lo que falta es una dirección revolucionaria para profundizar su conciencia política y teórica y fomentar su reorganización para la tarea inmensa de la transformación socialista.