Crisis capitalista y política monetaria: Una apreciación de los últimos cinco años

0
532
A pesar de que la clase trabajadora hemos pagado varias veces los préstamos para su construcción, el capital financiero y sus títeres coloniales se aprestan a convertirlas en "eternas" maquinitas de extracción de ganancia por medio de su endeudamiento perpetuo.

Especial para Abayarde Rojo Digital

Carlos Borrero

Los últimos cinco años se han caracterizado por la agudización de las contradicciones fundamentales del capitalismo.   La restricción del consumo en relación con el desarrollo de la capacidad productiva, la sobreacumulación de capital en relación con las posibilidades de producción rentable, y el carácter anárquico de la inversión en general a pesar de la planificación a nivel de cada firma o estado nación forman la base para la crisis que se está viviendo.  Cada vez más, las potencias capitalistas recurren a la política monetaria en un esfuerzo para asegurar las condiciones de rentabilidad.  Esta estrategia refleja la creciente sustitución de las actividades productivas por la combinación de esquemas financieros y manipulaciones de monedas y / o tasas de interés como los medios principales por los cuales se derivan ganancias en los países más avanzados durante los últimos 30 años.  Para el capitalismo estadounidense, el papel del dólar como moneda de reserva mundial, no obstante su posición tenue en este sentido, sigue siendo la base para la influencia internacional de su política monetaria.  Sin embargo, la prolongada crisis mundial del capitalismo ha provocado nuevos llamados de alternativas al dólar como parte de la intensificación de la rivalidad imperialista.  Aunque en el análisis final las intervenciones monetarias de los bancos centrales son inútiles para superar las contradicciones fundamentales del capitalismo, el análisis de la política monetaria, desde la fijación de tasas de interés y las valuaciones de monedas hasta las estructuras regulatorias, es una parte cada vez más importante de la educación de la clase obrera.  De esta manera, se destaca con claridad el papel de instituciones como la Reserva Federal como instrumento del capital financiero a nivel nacional y parte del arsenal imperialista en el plano internacional.

Es bien conocido que desde el 2009 la Reserva Federal de EE.UU., siguiendo el ejemplo del banco central de Japón a principios de la década, había adoptado una política de apuntalar los grandes bancos norteamericanos.   A través de la masiva compra de “activos tóxicos”, los infames títulos garantizados por hipotecas (MBS por sus siglas en inglés), la Reserva Federal sirvió para sanear los balances de los grandes bancos mediante la inyección de trillones de dólares de “dinero barato” a los mercados ostensiblemente para reavivar el crédito y así estimular la economía.  Como parte de esta política, denominada “flexibilidad cuantitativa”, la Reserva Federal también “compraba” (sería más acertado decir imprimía moneda y acumulaba) bonos del tesoro estadounidense en cantidades aún más grandes, lo cual tuvo el efecto de mantener la tasa de interés de fondos federales a casi cero[i].  (Es importante recalcar que las tasas de interés que se usan entre los bancos no son las mismas que se le ofrecen al consumidor común.)  Durante su apogeo entre el 2012 y 2013 estas inyecciones de liquidez de la Reserva Federal llegaron a $85 mil millones mensuales.

La voracidad del capital financiero poco a poco está agudizando las condiciones objetivas para la movilización popular en EEUU.

El impacto social más evidente de esta política monetaria dentro de EE.UU. ha sido una exacerbación de la pauperización de las masas, mientras que crecientes cantidades de riqueza se concentraban entre los grandes capitalistas, especialmente los de la oligarquía financiera.  Por un lado, los últimos cinco años se ha registrado un ascenso meteórico en la bolsa de valores, impulsado en gran parte por la recompra de acciones por parte de las firmas capitalistas con enormes cantidades de dinero disponible y muy pocas vías para la inversión productiva rentable.  La actual burbuja bursátil fomentada por la Reserva Federal sigue las de los 90 y principios de los 2000.  Por el otro lado, se ha visto un aumento de los niveles de desempleo o el subempleo, una reducción de salarios reales y el consecuente alza del endeudamiento de familias obreras además de una ola brutal de ataques contra las conquistas históricas de los trabajadores como son las pensiones, planes médicos, etc.  No es casualidad que el tema de la desigualdad se haya vuelto tan “popular” en la prensa capitalista en los últimos años ya que los portavoces del capitalismo reconocen lo que ha sido, en efecto, una masiva transferencia de riquezas hacia arriba en los años desde el 2008.   El efecto neto de todas estas condiciones ha sido un estancamiento del consumo como reflejan todas las índices de la economía oficial.

Una serie de efectos corolarios han surgido que ponen de relieve el deterioro social que ha producido el capitalismo en muchos países avanzados como Estados Unidos.  La erosión de la

Numerosos pueblos fantasmas proliferan a lo largo de la geografía del EEUU. Por el momento. Detroit es el caso más notorio.

base contributiva de muchos municipios a través de EE.UU., debido por un lado a la persistente fuga de capital productivo en busca de mejores condiciones de rentabilidad o, por el otro, a la extorsión de concesiones en la forma de exenciones contributivas por las grandes corporaciones restantes, ha llevado a muchos gobiernos municipales a recurrir a la emisión de bonos para financiar sus gastos corrientes.  En los últimos años se ha visto un aumento dramático en el mercado de bonos municipales, que es un reflejo de la creciente deuda pública, junto con una serie de esquemas financieros que sólo han servido para incrementar el saqueo de los cofres municipales por la combinación de bancos, fondos de cobertura, firmas de equidad privada, y otros instituciones financieras mientras que aceleraban el deterioro urbano.

Otro importante efecto de la crisis, exacerbado por la política monetaria de mantener artificialmente bajas las tasas de interés, ha sido el bajo rendimiento de los fondos de pensiones.  Como consecuencia, se ha disminuido el valor de los ahorros en estos fondos lo cual, junto con la sistemática subfinanciación de los gobiernos, ha servido de pretexto para una orquestada campaña de desmantelamiento de pensiones no solamente a través de municipios estadounidenses, sino en un sinnúmero de países afligidos por la crisis.

Una característica peculiar de la política monetaria actual, que se desvía de la teoría monetaria burguesa común, es el relativamente bajo aumento de la inflación dentro de EE.UU.  De hecho, pocos bancos centrales o políticos han manifestado temor a un incremento significativo de la inflación a corto plazo a pesar de la masiva inyección de liquidez en los últimos cinco años.  Este peculiar fenómeno desmiente el mito de que la política de la Reserva Federal en particular tenía como objetivo abordar la crisis económica mediante el aumento del consumo en consonancia con el pensamiento keynesiano.  Por el contrario, las masivas inyecciones de liquidez se mantuvieron exclusivamente dentro de la esfera financiera donde estaban destinados a alimentar las actividades especulativas, la mayoría de las cuales que se iban a realizar en los llamados mercados emergentes.  El enorme flujo de inversión hacia estos mercados desde el 2008, que se estiman en más de $6 trillones, no sólo impulsó la ola especulativa que se ha visto en lugares como la China (por ej. bienes raíces) sino también sentó las bases para los recientes desequilibrios monetarios y sacudidas inflacionarias que se vieron durante las últimas semanas en países como Argentina, Venezuela, Turquía, etc.

Si bien es cierto que en el plano doméstico la política monetaria de EE.UU. ha servido para aumentar la concentración de la riqueza en manos de la oligarquía financiera a expensas de las masas de trabajadores, en el plano internacional esta misma política ha funcionado como un arma desestabilizadora del imperialismo.  En este sentido, el mantenimiento del dólar como moneda de reserva mundial ha jugado un papel clave en las maniobras geopolíticas del imperialismo estadounidense impulsadas por el capital financiero que hoy agravan las tensiones en el plano internacional.

Después de cinco años de promover inversiones especulativas en los llamados mercados emergentes y la concomitante “carrera hacia el fondo” en que todas las grandes potencias recurrieron a la guerra de devaluaciones monetarias[ii] como una forma de proteccionismo, el reciente “tapering” o reducción de la flexibilización cuantitativa ha provocado sacudidas inflacionarias severas a través del mundo.  Este cambio estratégico de la política monetaria por la Reserva Federal, además de desatar una ola inversa de flujos de capital en busca de estabilidad monetaria, ha tenido el efecto de exportar la inflación de EE.UU. a los llamados mercados emergentes con todas las consecuencias desastrosas para los trabajadores en estos países.

El impacto desestabilizador de estas políticas puede verse claramente en varios países del mundo.  Argentina, un país con un gobierno populista moderado, se ha vuelto casi impotente por una ola de inflación rampante mientras que los esfuerzos de su banco central para detener la devaluación del peso por poco han agotado sus reservas de monedas extranjeras.   Venezuela, donde la combinación de precios altísimos y la escasez de bienes de consumo esenciales han alimentado la confianza de la oposición derechista contra el populismo radical del gobierno, vive momentos tenebrosos.

Manifestantes ucranianos agitando la bandera del capital financiero en Europa.

Incluso en los países que representan una mayor amenaza estratégica para el imperialismo estadounidense como China y Rusia el impacto disruptivo de la política monetaria de EE.UU. ha sido claro.  El desarrollo del sector bancario informal de China, que coincide con el reciente aumento de los flujos de liquidez internacional, ha obligado al gobierno a ajustar las valuaciones monetarias e imponer controles de capital para hacer frente a los riesgos que emanan de las actividades especulativas.   En el caso de Rusia, donde los intereses del gas natural de EE.UU. tienen ambición de socavar su dominio energético regional, el imperialismo de EE.UU. ha desechado toda pretensión ya que le cerca abiertamente con bases militares y provoca conflictos tales como revelan los recientes acontecimientos en Ucrania.   No obstante, las más recientes provocaciones militares fueron precedidas y, como manifiestan las maquinaciones de los aliados occidentales para imponer un préstamo del FMI en el nuevo gobierno fascista de Kiev, siguen siendo acompañadas por la intromisión del capital financiero.

Detrás de todos estos cambios en los flujos de capital, además de las fluctuaciones monetarias y de tasas de interés, es la sobrecapacidad en lo que durante las últimas dos décadas se ha convertido en la fábrica del mundo, China.  Además de los graves problemas en el sector bancario informal chino, varios informes de la prensa burguesa destacan la desaceleración económica en China y varios otros “mercados emergentes”.  La lógica del capitalismo es tal que el increíble aumento de la capacidad productiva en los centros manufactureros, específicamente en la China, ha superado la capacidad de consumo, o en el lenguaje de la economía burguesa la “demanda agregada”, en los principales centros de consumo.  De hecho, incluso dentro del mercado interior chino, la demanda de bienes de consumo bajo el capitalismo no puede jamás desarrollar sincrónicamente o lo suficiente para absorber la capacidad productiva.  En el fondo, es el reconocimiento de este desequilibrio fundamental, imposible de resolver bajo el capitalismo, que impulsa al sistema en sus centros más hacia la actividad financiera a expensas de la producción.

Como la expresión política destilada de los intereses coyunturales del capital financiero, la política monetaria sólo puede agudizar las contradicciones del sistema en su conjunto.  Exacerba la desigualdad por un lado, mientras que acelera e intensifica los conflictos entre potencias rivales por el otro.  Desvía recursos de actividades productivas a esquemas y trucos.  En tiempos de crisis, aumenta la carga sobre los pobres, mientras que los capitalistas más ricos y poderosos, como buitres, emprenden en una orgía de saqueo sin límites, tanto en contra de los más débiles de su propia calaña y en contra de la clase obrera.

No obstante, el único factor capaz de impedir que burguesía, tanto en EE.UU. como en el resto de los países capitalistas avanzados, desplace la carga de la crisis general de su sistema a los pobres y nos lleve a todos a la guerra, es la organización revolucionaria de la clase obrera.  Es la debilidad ideológica y organizativa de la clase obrera que envalentona el capital financiero internacional en particular a dirigir tan audaz campaña de pillaje a nivel doméstico y emprender en su marcha temeraria hacia la guerra internacionalmente.   Ahora, más que nunca, los elementos más brillantes y más decididos de la clase obrera tienen la obligación de acelerar su educación y organización política para la lucha por el socialismo.


[i] Vale la pena recordar que bajo condiciones normales el precio de un bono está en razón inversa a su rendimiento.  Por lo tanto, al acumular grandes cantidades de bonos del tesoro, la Reserva Federal, en efecto, infló artificialmente el precio de los bonos restantes en el mercado lo cual resultaba en una disminución del rendimiento y una baja en la tasa de interés de fondos federales.

[ii] No es casualidad que un escándalo en el FOREX, en que los bancos más grandes han sido implicados en sistemática aparejo de las tasas de cambio, haya surgido recientemente.  Los mismos políticos burgueses reconocen que este escándalo puede superar en tamaño al del LIBOR.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

What is 15 + 3 ?
Please leave these two fields as-is:
¡Importante! Para comentar en este blog tendrá que resolver la ecuación matemática. De esa manera la administración de este blog entenderá que usted es un humano y no un proceso computadorizado.