El capitalismo salvaje atenta contra el medio ambiente:¡No a Walgreens ! ¡Sí al Bosque el Samán!

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2009

por A.M. Rodríguez

“Salvaje no es la naturaleza, sino el que la destruye.”, así lee el mural pintado por el colectivo Acción Poética en Ponce, específicamente en la calle Hostos, esquina Ponce By Pass (Carretera PR-2). El mural hace alusión al salvajismo de la “tienda por departamentos disfrazada de farmacia” Walgreen’s, que aún pretende destruir el bosque urbano “El Samán”.

El salvajismo capitalista de la multinacional “Walgreens”, destruye nuestros recursos naturales.

Este bosque urbano se encuentra al frente del Parque Industrial Sabanetas, justo en la salida PR-99 hacia Ponce Centro de la autopista PR-52. Este pulmón verde en la ciudad es parte de lo que se ha designado en el Municipio de Ponce como el “Corredor Ecológico”. La importancia de preservar estos espacios verdes mejora la calidad de vida de todo el pueblo de Ponce ya que: protege a los peatones en las vías, embellece las calles, atrapa partículas contaminantes en el aire (producidas por los miles de vehículos que transitan por la Avenida la Ceiba y la PR-52), absorbe agua de escorrentías, promueve la biodiversidad, ente muchos otros beneficios. En el “Bosque el Samán existen cerca de 30 árboles. Algunos de los árboles son: mango, anacahuita, acacia amarilla, moca y a manera de resistencia contra la destrucción que quiere llevar a cabo “Walgreen’s” se han sembrado árboles de Ceiba. Como si fuera poco, esta área boscosa sirve de anidaje y descanso para aves migratorias de varias especies.

El salvajismo capitalista de “Walgreen’s” no le interesa nuestro ambiente, ni el bien estar de las comunidades que se benefician de este espacio verde. Algunas de estas comunidades que rodean al “Bosque El Samán” son: Los Caobos, Villa Flores, Valle Verde y Vista Alegre. En estas comunidades viven miles de trabajadores y trabajadoras de Ponce, que se ven beneficiados directamente por la naturaleza que provee nuestro bosque urbano. A estas comunidades es que debe pertenecer este espacio, no a “Walgreen’s”, ni a ninguna empresa privada que quiera apoderarse de nuestros ya limitados pulmones urbanos.

Salvajismo capitalista de “Walgreens” contra la clase trabajadora,  las pequeñas y medianas empresas.

El interés primordial de, “Walgreen’s” no es el destruir el bosque urbano, es monopolizar el mercado de Ponce y desplazar trabajadores y trabajadoras en el proceso. En la intención de la construcción de su 8va tienda/farmacia sobre el “Bosque” el Samán, representantes de la empresa privada, argumentan que tienen compromiso con la creación de empleos en Ponce. Pero un estudio del economista Luis Rey Quiñones demuestra que, “los 40 empleos promedio, en su mayoría precarios, que crea “Walgreen’s” por tienda tipo en operaciones ponen en riesgo 360 que ahora ganan su sustento dentro de la milla radial del mercado tipificado por negocios medianos y pequeños. Muchos de esos puestos de trabajo provienen de negocios familiares.”  Aquí se presenta el posible desplazamiento de trabajadores y trabajadoras de pequeñas y medianas empresas en muchos casos familiares, para abrir espacio a esta salvaje multinacional que arrasa con todo en su camino para beneficio de su empresa y sus inversionistas en Wall Street. A estas multinacionales no le interesa que 360 familias de nuestra clase trabajadora queden oprimidas ante el posible desempleo y solo substituirán estos con 40 empleos precarios, sin beneficios, de poca paga que incrementa la explotación de nuestra clase trabajadora.

La vorágine salvaje de la empresa multinacional no queda solamente en el desplazamiento de empleos, también eliminará a su “competencia” las pequeñas y medianas empresas que en su mayoría son de las comunidades que rodean al bosque. El estudio del economista Rey quiñones arrojó “que 61 negocios (29.6 %) de los 206 en operaciones se afectarán por el tipo de competencia oligopólica que Walgreen’s impone”.  Este comportamiento de las transnacionales es característico de “la ofensiva del gran capital multinacional sobre los capitales nacionales acontece bajo condiciones de la nueva neo liberalidad y globalización”, en palabras del economista.

La destrucción salvaje de parte de estas transnacionales, en este caso “Walgreen’s”, demuestra que a estos capitalistas, que responden a sus inversionistas en Wall Street, no les interesa las pequeñas y medianas empresas familiares, mucho menos el desplazamiento de trabajadores y trabajadora. Tampoco está el interés de conservar nuestros recursos naturales y preservar la salud de nuestras comunidades.

Ante este salvajismo capitalista, ¿Qué papel juega el Municipio, su alcaldesa María “Mayita” Meléndez Altieri y el Gobierno de Puerto Rico?

El pasado 5 de septiembre del 2012, la Oficina de Permisos del Gobierno Municipal de Ponce extendió el permiso de construcción que le otorgó a Walgreen’s para construir su tienda por departamento en los terrenos del bosque urbano, a pesar de haber revocado el 6 de octubre de 2011, el permiso de corte y poda de árboles. La oficina de permisos le había dado permiso de corta y poda de árboles, sin vistas públicas de esta manera coartando la participación del pueblo de Ponce demostrando total falta de transparencia en el proceso.

Esta práctica es común de parte de los gobiernos locales favoreciendo estas empresas multinacionales. El economista Luis Rey Quiñones abunda sobre este aspecto, “la urgencia de crecimiento económico por parte de los gobiernos y los intereses intermediarios de una fracción del capital nacional y local se juntan con la empresa multinacional, tipo Walgreens, en contra de los intereses de los asalariados y de la pequeña y mediana empresa municipal”. Esta práctica continúa pasando donde el Gobierno le pasa los permisos a estas multinacionales para que construyan sus lucrosos proyectos sin importar la salud de las comunidades, el daño al medio ambiente, ni el impacto a la economía local.

Luego de la presión creada por de parte de los abogados, la lucha de resistencia en el Campamento el Samán, la exposición mediática de lo atropellado que fue el proceso. Además del repudio por la destrucción del bosque de parte de la ciudadanía, organizaciones ambientales y los pequeños y medianos comerciantes del área que serían impactados por Walgreens se logró arrancarle al Municipio de Ponce y su alcaldesa Mayita Meléndez unas vistas públicas. En estas varios expertos/as demostraron la importancia de este valioso ecosistema.

Este proceso logró que el Municipio le revocara los permisos de poda y tala de árboles imposibilitando la construcción de la mega farmacia. Walgreens apeló al Tribunal Supremo de Puerto Rico donde este cuerpo judicial determinó que esta cuestión se tenía que resolver en los foros regionales. Hasta ahora los permisos no han sido otorgados, pero la empresa ha pedido que se le otorgue unas vistas administrativas y pedir nuevamente los permisos. Ante este proceso aún tenemos que estar alerta.

Frente al capitalismo salvaje protagonizado por “Walgreens” la organización y la lucha de todos y todas.

La lucha legal llevada a cabo por los abogados ponceños,  Rolando Emmanuelli representante legal de “Farmacia Lorraine”, una de las medianas empresas afectadas y Martín Gonzáles, portavoz del Comité Amigo de los Árboles (COAMAR) ha sido una de las tácticas que han ayudado a detener la construcción de “Walgreens” sobre el bosque “El Samán”. El proceso de vistas públicas durante esta lucha legal, ha aglutinado un nutrido público de diferentes sectores de Ponce, el área sur y Puerto Rico. Estas vistas también han sido espacio para manifestaciones espontáneas de repudio a la destrucción de los árboles en manera de consignas durante los procesos, y en una ocasión el levantamiento de una pancarta en que leía “Pues claro que hace calor, si no hay árboles”.

La lucha por la defensa del bosque  El Samán ha sido una de matices. Mientras el proceso legal se batallaba en manera de vistas, se estableció un campamento de lucha y resistencia ante el salvaje ataque de Walgreens al bosque. Un grupo de jóvenes estudiantes universitarios pernoctaron día y noche en alerta constante. Este mecanismo de lucha era el primer testigo de los avances de la cadena de farmacias en el intentar la poda de árboles. Este grupo de campistas que llamaron a su campamento “El Samán” eran los que comunicaban a los demás simpatizantes si se veía alguna movida en las cercanías del bosque.

Esa movida llegó una mañana que se acercaron unas grúas para intentar destrozar salvajemente el bosque. Los/as jóvenes fueron la punta de lanza al detener esta maquinaria con sus cuerpos, también estaban en desobediencia civil pacífica vecinos y vecinas del bosque y los compañeros/as de COAMAR. Este acto detuvo la destrucción del bosque.

En esta lucha diversas tácticas fueron puestas en práctica, el Frente Amplio de Solidaridad y Lucha Consejo Sur organizó junto con los campistas un cine foro bajo las estrellas y apropiándose de los espacios del bosque con fines educativos. Se proyectó un documental frente a un grupo de 25 a 30 personas y luego se conversó sobre la importancia de conservar el bosque y los efectos de los monopolios comerciales.

Toda esta jornada de lucha se ha llevado a cabo por más de dos años, y aún el intento de parte de la multinacional de destruir salvajemente el bosque continúa. Por tal razón en el pasado mes de Junio se llevó a cabo una bicicletada por la comunidad ponceña, y sus áreas verdes. El propósito de la actividad lo fue el concientizar a los residentes de Ponce de la importancia de defender nuestros bosques urbanos. Casi un centenar de ciclistas se desplazaron por las calles de Ponce en repudio al salvajismo de Walgreen’s y en apoyo al Bosque Urbano el Samán. La actividad concluyó con un acto artístico en los predios del bosque.

El embate del salvajismo neoliberal de parte de Walgreens ha aglutinado diversos grupos de lucha tanto comunitarios, cívicos, ambientalistas, estudiantiles y políticos. Se pusieron en práctica diversas tácticas de lucha que fueron construyendo un poder de base unitario contra este ataque a nuestros espacios verdes.

Este ensayo unitario en la acción se puede llevar a otros espacios de lucha donde unidos y unidas tendremos la fuerza para lograr resistir y vencer el salvajismo capitalista que arrecia contra todo lo que le pertenece a nuestra clase trabajadora: los recursos naturales y agrícolas, la salud, nuestros derechos laborales y los derechos a una educación de calidad; todo está en juego. Existe un espacio de lucha amplio e inclusivo en el Frente Amplio de Solidaridad y Lucha (FASyL) que nos da una herramienta organizativa para darle un cantazo a estas multinacionales, a los ricos que dominan el país, a los bonistas y sus lacayos politiqueros de ambos partidos que atentan contra el bienestar de nuestra clase trabajadora. Todos y todas somos la mayoría, somos la clase trabajadora que unidos contra los pocos ricos que atentan contra nuestra salud y bienestar seremos más fuerte. La lucha por el Bosque el Samán fue ejemplo de esto. ¡No ha ganará el salvajismo capitalista! ¡Aquí vencerá el Pueblo!

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