JWS gana importante victoria a Rosselló y sus secuaces

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La Junta de Wall Street (JWS) ha hecho añicos la pantomima de control que habían escenificado Ricky y su camarilla. (Foto tomada de WIPR)

Por Rogelio Acevedo

Ayer se hizo pública la más reciente derrota que le propinara la Junta de Wall Street (JWS) a Ricky y sus secuaces respecto a los fondos destinados para el manejo del desastre provocado por el huracán María. Esta semana, tanto el Departamento del Tesoro (DT) como FEMA, expresaron claramente que será la JWS quien se encargará de administrar la línea de crédito de $4,900 millones aprobada por el congreso. Ambas agencias, de forma separada señalaron, que la entrega de esos fondos debe hacerse dentro del marco de la ley Promesa y que se hará por plazos de acuerdo al estado de la caja de Hacienda. Este nuevo desarrollo representa un golpe demoledor a los planes de saqueo que vienen desarrollando Ricky y su pandilla.

En su reiterado oportunismo de presentarse ante la JWS y el país como administradores eficientes, Gerardo Portela director de AAFAF, informó que el gobierno cerró el año fiscal cerca de $1,600 millones y que tenían más de $6,000 millones distribuidos en 800 cuentas de banco. Esta información la usaron oportunistamente para hacerle un guiño al gobierno federal de que había capacidad para administrar la línea de crédito sin la intervención de la JWS. Sin embargo, si algo nos ha enseñado la historia es que el amo nunca confía en sus esclavos. Y eso es lo que han dejado bien claro los amos imperialistas de Ricky.

Hay que señalar que, esta situación es muy diferente al caso que ganó Ricky a la JWS en el tribunal de quiebras, donde la jueza Swain determinó que el gobierno del territorio tenía la facultad de nombrar a sus funcionarios, en ese caso para el puesto de coordinador de revitalización de la AEE. Una cosa es nombrar funcionarios y, otra es recibir y administrar asignaciones multimillonarias de fondos federales con una estructura gubernamental en quiebra que ha requerido la designación de una “junta de síndicos” para “enderezar” sus finanzas. En ese sentido las ratas que administran el territorio saben que no tienen mucho que buscar.

Como en el Plan fiscal anterior (PF), Ricky y su pandilla asumirán la táctica de hacer un plan fiscal con elementos populistas, como la reducción de jornada, que la JWS no aprobará, buscando mantener su erosionada imagen, al menos con el sector más militante del PNP. Aunque el PF no se ha hecho público, podemos estar confiados en que este contendrá recortes más severos que el anterior, no necesariamente por el monto de los recortes, sino por su relación al índice de pobreza bajo las nuevas condiciones creadas por el huracán María.

Para las masas trabajadoras debe quedarnos claro que tras la fachada de “establecer controles” ante el escándalo de Whitefish, lo que se esconde es una lucha por qué grupo de capitalistas se apodera de las millonarias asignaciones para las obras de reconstrucción de infraestructura y sus aspectos relacionados. Y aunque Ricky sabe que perdió la partida, seguramente acudirá a los tribunales para intentar acceder a una mayor cantidad de fondos y cumplir los compromisos importantes que tiene con sus donantes. De la misma forma, FEMA y el Cuerpo de Ingenieros (USACE) tiene sus contratistas y allegados, también donantes de políticos en EEUU, que harán valer su jerarquía para tener prioridad en las contrataciones.

Mientras tanto, en medio de ese conflicto, estamos atrapados las masas obreras, donde el 56% seguimos sin electricidad, más de 250 mil residencias destruidas, presas del desempleo y la criminalidad rampante. Para completar se nos impondrá un PF que solo significará severos recortes en servicios necesarios, aumento de impuestos, abaratamiento del valor del trabajo (reducciones salariales y beneficios marginales), destrucción ambiental, todos bajo la consigna de la recuperación económica del país. Al final de la “contienda”, fieles a sus intereses de clase, todos esos sectores burgueses cerrarán filas contra las masas obreras para mantener el régimen actual y aumentar el nivel de explotación.

Debemos estar conscientes de que ninguno de los bandos de la burguesía imperialista o territorial, ni sus portavoces liberales, podrán proveer soluciones duraderas a las duras condiciones de explotación a las que estamos sometidos bajo el capitalismo. Por esto, a medida en que se agudiza el empeoramiento de nuestras condiciones de vida, instamos a la clase trabajadora a organizarnos en consejos obreros para luchar contra los capitalistas y sus representantes. Solo la clase obrera revolucionaria podrá resolver los agudos problemas sociales que sufrimos con la toma del poder político y la implementación de un programa económico socialista.

¡Organicemos consejos obreros!

¡Comunismo o barbarie!