Conmemorando la Revolución de Octubre (III)

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A continuación publicamos la tercera entrega de la serie de análisis realizados por el Partido Comunista de Puerto Rico sobre la Revolución de Octubre. Ofrecemos estos documentos como una aportación al desarrollo de la teoría revolucionaria en Puerto Rico.

¡Comunismo o barbarie!

 

Significado histórico de la Revolución de Octubre

Entre los aspectos más importantes de la Revolución de Octubre, vale destacar los siguientes:

1. La revolución de octubre comprobó en la práctica el papel esencial del Partido, el elemento consciente, dentro del proceso revolucionario.  Debe quedar claro que ninguna organización sola, por disciplinada y teóricamente correcta que sea, puede imponerse al proceso histórico si no hay iniciativa de las masas.  Sin embargo, la experiencia de la revolución de octubre resalta que sin esa conjunción de factores: esa interrelación del auge espontáneo de las masas y la intervención estratégica del elemento consciente organizado en el partido, no es posible llevar esa lucha a su conclusión lógica, la conquista del poder.  Vale destacar que el Partido de los bolcheviques, templado por años de lucha de las masas y dirigido por individuos brillantes como Lenin, fue capaz de orientarse hacia la clase avanzada, la clase obrera, y dirigir la lucha de los obreros hacia la toma del poder.

2. Todo el período desde febrero a octubre de 1917, y podemos decir después de octubre también aunque no entramos en el tema, se caracterizó por intensos debates teóricos.  La intervención de una figura como Lenin, el papel que jugaba para que las filas del Partido mantuvieran una orientación correcta, fueron de importancia decisiva.  De hecho, la experiencia de 1917 comprobó algo que el mismo Lenin afirmaba tan temprano como el 1902 cuando éste pronunciaba que sin teoría revolucionaria no puede haber tampoco movimiento revolucionario.

3. La experiencia de octubre dejó comprobada la exactitud de la posición marxista de que el período inmediatamente después del derrocamiento de los capitalistas, cuando la clase obrera ya haya conquistado el poder, no puede ser otra cosa que la dictadura del proletariado.   La posición ultraizquierdista de los anarquistas, en que se plantea la eliminación inmediata del Estado como órgano para la dominación de una clase por otra quedó desacreditada con la reorganización de las fuerzas blancas, contrarrevolucionarios que intentaron aplastar la revolución de octubre para restaurar un régimen reaccionario con el apoyo de todas las potencias capitalistas.  A la vez, la posición reformista, representada por grupos como los mencheviques que o negaban la posibilidad misma de la revolución proletaria o la posponían a un término no definido en el futuro lejano, también quedó inválida.

4. El significado internacional de la revolución de octubre no puede subestimarse.  Todos los avances sociales más significativos del siglo 20 fueron inspirados o tuvieron lugar bajo presión de la revolución de octubre.  Esto incluiría los esfuerzos de extender la revolución proletaria mundial, los de liberar a los países encadenados por el colonialismo y los movimientos sociales que lograron arrebatarles importantes concesiones de sus clases dominantes.  De alguna manera u otra, estos avances sociales podían encontrar un ejemplo o una fuente de inspiración en los acontecimientos desatados a partir de octubre de 1917.

Lecciones para nuestros días

Entre las muchas e importantísimas lecciones que podemos sacar en la actualidad de la experiencia de octubre, creemos necesario destacar la necesidad de desarrollar un centro teórico ideológico.  Sin el trabajo teórico, y sin bases ideológicas claras y correctas, ninguna organización revolucionaria puede cumplir en la práctica con las exigencias del proceso histórico revolucionario.  Es este trabajo que forma la base para la cultivación de una cultura política socialista entre las masas obreras y la movilización de estas masas alrededor de un programa revolucionario.  Es sólo a base de este trabajo que una organización revolucionaria es capaz de medir correctamente la relación entre la actividad independiente de las masas y su propia práctica política para intervenir estratégicamente en el movimiento histórico.  Es este trabajo llevado a cabo por la organización revolucionaria que permite a las masas delinear las diferentes tendencias políticas e identificar las fuerzas sociales detrás de ellas para no caer víctima del oportunismo o el reformismo.  Y, finalmente, es a través del trabajo teórico, enriquecido por la experiencia práctica misma, que permite la orientación táctica correcta de la lucha.

Cuando estudiamos la Revolución de Octubre, lo que encontramos es un caudal de experiencias y lecciones que forman parte de la herencia revolucionaria de la clase obrera internacional.  Al conmemorar su centenario, uno no puede más que percibir los paralelos históricos existentes entre el mundo de hace más o menos cien años y hoy.  El mundo actual está al borde de otra época de grandes convulsiones sociales.  Para las masas obreras, las experiencias de Octubre sirven no sólo para inspirarnos sino también para sacar lecciones críticas que informen las batallas que se avecinan.