Informes desde las comunidades

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A nueve días desde que azotara María, las profundas contradicciones sociales del capitalismo quedan al descubierto.

Por Abayarde Rojo

 

A nueve días desde que el huracán María azotara Puerto Rico, la situación en las comunidades refleja toda la negligencia criminal del capitalismo en la colonia.  La administración de Rosselló, que se ha mostrado completamente incompetente, se ha lavado las manos de la situación.  Ya no se le queda ni la fachada de autoridad moral o política.  Puerto Rico está ahora bajo una fuerza militar ocupadora encabezada por el procónsul Jeffrey Buchanon, un general estadounidense de tres estrellas.  Elaine Duke, la directora interina de Homeland Security, ha dicho que está “satisfecha” con los esfuerzos federales en Puerto Rico y que sabe que lo que sucede en el país es “un informe noticiero muy bueno”.  El director de FEMA, Brock Long, jura que los federales están entregando suministros a todos los pueblos a pesar de numerosos informes que lo contradicen.  Tal es el estado de bancarrota política y moral de los defensores del capitalismo.

 

Y la desesperación de la población aumenta.

 

Desde las comunidades, nuestros militantes comunistas confirman la falta luz y agua potable, sobre todo en los muchos hospitales plagados de condiciones no higiénicas y escasez de medicamentos, además de vías todavía intransitables, peligrosas acumulaciones de basura y escasez de alimentos.  Mientras tanto, los noticieros del mundo transmiten imágenes de filas kilométricas para obtener combustible y efectivo, y el desmadre en los muelles de San Juan que según los informes ha dejado languideciendo a suministros dentro de miles de contenedores.

 

Desde las comunidades

 

En un caso particularmente ilustrador, los trabajadores del Hospital Pavia ubicado en Yauco, informan de la muerte de doce personas debido a María.  (Es un hecho de que a pesar de lo que han dicho los oficiales gubernamentales, no se sabe el verdadero número de personas que se han muerto a causa de María y la negligencia criminal de la administración.)  El Hospital Pavia, al que se le conoce entre la gente del pueblo como “el matadero”, forma parte de una red privada con una larga historia de negligencia administrativa con los pacientes.  Debido a la falta de mantenimiento, su planta eléctrica ha dejado de funcionar y se ha tenido que trasladar pacientes a Ponce y San German.

 

El pueblo de Quebradillas se ha quedado sin agua potable y combustible para poner a funcionar una planta eléctrica necesaria para restaurar el servicio de agua.  Se reporta escasez de alimentos y funcionamiento limitado de sus dos hospitales.

 

Desde Utuado, en donde varias barriadas siguen incomunicadas, se informan del racionamiento de comida y la población de varias comunidades que se ha visto en la obligación de recoger frutos silvestres y buscar agua en las quebradas para sobrevivir.

 

El pueblo de San Lorenzo, a penas 45 kilómetros de San Juan, sigue incomunicado.

 

En pueblo tras pueblo se informa que si ha llegado personal de FEMA, ha sido sólo para averiguar.  Se afirma que muy poca de la ayuda prometida ha llegado a la población necesitada.

 

El huracán María ha dejado al descubierto el verdadero rostro de la sociedad capitalista.  La profundo crisis social que se está viviendo ahora tiene sus raíces en la miseria masiva, la desigualdad grotesca, el carácter reaccionario de la política oficialista y la indiferencia criminal – todos rasgos fundamentales del capitalismo.  Y estas condiciones no se limitan a Puerto Rico.  A pesar de las declaraciones auto congratulatorias de Trump, hay varias comunidades por la costa de Texas y en Florida que siguen sufriendo las consecuencia de los huracanes previos además de las poblaciones de las Antillas menores como Dominica, San Martín y las Islas Vírgenes, cuyas infraestructuras también quedaron destrozadas.

 

Al mismo tiempo, nuestros militantes comunistas informan de esfuerzos colectivos de la población misma para atender la situación.  Siguen en pie las brigadas ciudadanas, además de las que están afiliadas al sector sindical, que se han encargado de la limpieza además del traslado y cuidado de personas vulnerables y otras facetas de la recuperación inmediata.  Inclusive, se han reportado instancias de auto organización de ciudadanos en comités de base en los centros donde se esperan los suministros prometidos.  Los comunistas apoyamos estos esfuerzos, que se han dado bajo condiciones muy adversas.  Sin embargo, reiteramos nuestro llamado para que estas manifestaciones de auto organización de las masas trabajadoras no sólo se amplíen y consoliden sino que se inculquen con consciencia socialista.  Los partidos capitalistas nada tienen que ofrecerles a las masas trabajadoras, ni en la recuperación inmediata o la reconstrucción a largo plazo.  Lo que se requiere son nuevas formas organizativas para que la mayoría trabajadora pueda tomar en sus manos las riendas de la política pública.