El desprecio innegable de la Junta hacia las masas en plena exhibición

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(Foto Hector Retamal/AFP) La organización espontánea de rescates

Por Ismael Castro

 

Según El Nuevo Día, Carrión, Jaresko y su corrillo de matones han autorizado $1.000 millones para tareas de emergencia después del paso de María.  No hay más claro testimonio del desdén que sienten estos canallas hacia las masas trabajadoras y de pobres en el país que estas migajas que ofrecen ante tanto sufrimiento y destrucción.   Rosselló y su administración, incapaces de montar siquiera la ilusión de una afrenta, continuarán con el espectáculo del nene mimado haciendo ‘las rondas’ por las áreas destrozadas fingiendo lamentos para los damnificados y retuiteando las promesas vacías de Trump.

 

Las masas trabajadoras se verán obligadas a asimilar lecciones difíciles de la actitud de los capitalistas a raíz de la devastación ocasionada por María.  La ira de las masas, que surge de la negligencia criminal de la administración en los días previos a la llegada de María, sólo aumentará con cada promesa rota, cada ejemplo de impotencia gubernamental y cada bofetada en la cara, como la que acaba de dar Carrión y su pandilla de secuaces.

 

Por dolorosas que sean las experiencias impuestas por la devastación, lo más seguro es que los trabajadores aprenderán de ellas.  Es tanto en su capacidad de superar los retos inmediatos como en la acumulación de experiencias que se templan las masas trabajadoras.  Ya la gravedad de la situación obliga a estas masas a confiar en sus propios instintos de clase para la supervivencia inmediata.  Y en este sentido han demostrado el valor de este instinto en los innumerables actos de heroísmo que se ha visto de las brigadas de trabajadores y de las comunidades independientemente de los oficiales de gobierno.  Es sólo una cuestión de tiempo antes de que ese instinto se transforme en confianza en su capacidad colectiva para dirigir la sociedad misma a consecuencia de la absoluta incompetencia y la incapacidad de todos los políticos en el servicio de los parásitos capitalistas para resolver cualquiera de los problemas fundamentales agravados por esta calamidad más reciente.

 

Nuestro mensaje a Carrión, Jaresko, Rosselló y cía. es el siguiente: Esas mismas brigadas compuestas por trabajadores públicos y vecinos que se organizaron espontáneamente para resolver lo que el sistema capitalista que tanto defienden ustedes no ha podido, quizás no se consoliden hoy, pero quedarán grabadas en la conciencia colectiva de las masas.  Un día pronto resurgirán en la forma de cuerpos permanentes, organizados por nuevos órganos de poder político formados por los trabajadores mismos, y con tareas desde la defensa de nuestras conquistas a la reconstrucción de la sociedad. Ese día, las masas trabajadoras recordarán la arrogancia con que les arrojaron unas migajas del montón de riqueza que se les había despojado. Ustedes saldrán con la suya esta vez, pero sus días son contados.