De cómo los capitalistas ‘resuelven’ en una crisis

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Mientras las masas pasan 'las de Caín' los capitalistas se mueven para proteger sus intereses.

Por Ismael Castro

 

Este martes, el presidente de la Asociación de Constructores de Puerto Rico (ACPR), Ricardo Álvarez, anunció que su organización, a pedido de la administración, está haciendo un análisis del inventario de viviendas hábiles para el alojamiento de las más de 11 mil personas que según los datos oficiales se encuentran en los refugios.  Demás está decir que esa cifra no incluye a decenas de miles de más personas que se han ‘refugiado’ con parientes y amigos.  Según Álvarez, se anticipa identificar 1.000 viviendas nuevas y 5.000 reposeídas que pueden ser ocupadas aunque se tomará más tiempo verificar las últimas.  Significativamente, Álvarez notó que durante los últimos cinco años se han reposeído aproximadamente 20 mil residencias por hipotecas morosas en Puerto Rico.

 

Lo que hay detrás del llamado “análisis” de Álvarez y la ACPR es el deseo de que se les garantice que los fondos de FEMA puedan usarse para pagar el alquiler o usarse para una nueva hipoteca para estas residencias.  En otras palabras, los capitalistas están dispuestos a hacer disponible su inventario de viviendas desocupadas siempre y cuando haya garantía de pago.  Este es un ejemplo sencillo y claro de cómo las ganancias capitalistas se consideran por encima de las necesidades sociales aun dentro de condiciones de extrema crisis.

 

El Partido Comunista de Puerto Rico ha hecho claro su llamado para una inmediata requisición de todo el inventario de viviendas disponibles – habitaciones en los hoteles, residencias de inversionistas ausentistas, etc. – para alojar gratuitamente a todas las personas que se han quedado sin techo.  Bajo condiciones extremadamente difíciles, nuestros cuadros han llevado esta demanda, entre otras más, a las masas para demostrar lo que distingue una solución socialista a la actual crisis de lo que proponen los capitalistas.

 

De la misma manera, el Estado capitalista dentro de la colonia ha modificado la movilización de sus recursos humanos, como la policía, no para aumentar la ayuda a las víctimas o dirigir los esfuerzos de recuperación, sino para proteger los intereses de los capitalistas.  En una conferencia de prensa celebrada el martes, el superintendente de la Policía declaró que la prioridad del departamento era escoltar a los camiones blindados que suministran efectivo a los cajeros automáticos y a los tanqueros que llevan combustible a las gasolineras.  En otras palabras, los capitalistas se han absuelto de toda responsabilidad por la desesperación masiva causada por su propia negligencia criminal.  El mensaje está claro.  Mientras los elementos desesperados o degenerados de la población lleven a cabo crímenes contra individuos pobres, la policía no necesita preocuparse demasiado.  Sin embargo, una vez los intereses de la clase capitalista estén amenazados, todo el peso de la ley recaerá sobre los malhechores.

 

A la raíz de la inevitable ola de crímenes contra individuos bajo las circunstancias actuales de desesperación masiva, los cuales se contienen principalmente en los barrios pobres, es la miseria extrema a la que están sometidas las masas que sólo ha sido exacerbada por María. Los capitalistas inevitablemente usarán estos crímenes como pretexto para fortalecer sus instrumentos de represión.  Sin embargo, no harán nada para hacer frente al saqueo criminal llevado a cabo sistemáticamente por los verdaderos criminales, los parásitos financieros de Wall Street.

 

El martes, una camarilla de estos mismos parásitos reunida en el grupo ad-hoc de la AEE – que incluye Franklin Templeton, Oppenheimer, Blue Mountain Capital y Marathon Management – hizo una “oferta” de un préstamo de $1.000 millones para supuestamente agilizar el proceso de restablecer el sistema eléctrico y facilitar el acceso a fondos federales.  A cambio del nuevo préstamo de tipo ‘debtor-in-process’, este grupo espera pasarse al frente de la fila para cobrar la deuda existente ya que se intercambiaría con aquella deuda existente en la cantidad de $850 millones.  (Los préstamos ‘debtor-in-proceso’ son de los que primero pagan en las negociaciones de deuda.)  Tal ‘oferta’ representa la primera en una serie de maniobras y maquinaciones que harán los capitalistas para aprovecharse de la crisis.  Hasta ahora no se ha especificado los términos precisos de la oferto excepto que se propone una plaza de dos años sin pago de principal o intereses.  Basado en negociaciones anteriores podemos estar seguros de que cualquier acuerdo al que se llegue no sólo extenderá en el tiempo el saqueo de la ciudadanía sino facilitará la privatización de la AEE.

 

Sin embargo, fue una serie de tuits llenos de mentiras descaradas emitidos por Trump esta semana – nadie con un mínimo de vergüenza u honestidad se atreve a afirmar que Texas o Florida se encuentran bien o que la respuesta federal ha sido adecuado – que desenmascaran de la manera más clara la actitud de los capitalistas ante los retos que presenta la situación en Puerto Rico.  Tomándose un receso de sus provocaciones dirigidas a los atletas profesionales que hacen protestas en contra de la brutalidad policiaca y el racismo durante el himno nacional, Trump recordó al mundo que a pesar de la devastación catastrófica en Puerto Rico se tiene que pagar lo que exigen los parásitos financieros.

 

En el análisis final, los capitalistas ‘resuelven’ las crisis con medidas para conservar el sistema de ganancias privadas y su dominación de clase correspondiente.  Aun la llamada ‘ayuda federal’ de la que tanto nos hablan los politiqueros del patio sirve, en primera instancia, para apuntalar el sistema de ganancias privadas.  Y los recursos de la maquinaria estatal se emplean no en el interés público sino para asegurar el orden social capitalista.  Estas “soluciones” son completamente insuficientes para las masas.

 

En contraste con las soluciones capitalistas, los cuadros del Partido Comunista de Puerto Rico junto con revolucionarios proletarios de todo el mundo, en estrecha unión con las masas y bajo las mismas condiciones adversas, han trabajado incansablemente no sólo por ayudar en la recuperación inmediata sino también en señalarles el camino hacia delante para los trabajadores.  Instamos a los trabajadores en Puerto Rico, EEUU, Méjico y a través del mundo entero a consolidar las formas de organización espontánea que surgieron para lidiar con la situación inmediata agravada por los desastres naturales recientes, brigadas de trabajadores y ciudadanos, y a luchar para lograr nuestras demandas socialistas.  Sólo nuestras demandas socialistas pueden empezar a solucionar la crisis actual.