“Part-time” en el municipio parece ser para largo

0
627
Trabajadoras y trabajadores ponceños exigen justicia de la administración municipal

Por S. López

​Con casi tres años en jornada a tiempo medio, los y las empleadas del Municipio de Ponce se enfrentan a una reducción indefinida bajo la ordenanza Núm. 74. Estas familias se han visto afectadas por las acciones tomadas por el municipio las cuales han conllevado a que cientos estén pasando por unas condiciones precarias en sus hogares.

La incertidumbre que tienen los trabajadores municipales ha conllevado a que sus espacios de organización sean escasos. Por otro lado, los medios de comunicación masiva a nivel nacional le han dado poca o ninguna cobertura a la lucha de los empleados del Municipio de Ponce. Esto demuestra el gran dinero y esfuerzo que ha tenido la administración de la alcaldesa María “Mayita” Meléndez para que no se destape el panismo que corre la ciudad.

Trabajadoras y trabajadores denuncian corrupción municipal

“Los servicios [municipales] se están viendo afectados”, así lo asegura la presidenta de la Asociación de Empleados Municipales de Ponce, Mayra Rivera, como respuesta al comunicado de prensa que emitió hace menos de una semana Félix Camacho quien es el administrador de la ciudad.

La reducción de la jornada laboral comenzó el 16 de julio de 2014.  Entonces se veía como parte de un plan en el que paulatinamente se iban a restituir las horas acorde con las necesidades, aunque siempre se estipuló que de 400 a 500 empleados estarían a tiempo parcial (20 a 30 horas). En el transcurso del 2014 hasta el presente, hubo empleados que tuvieron de 30 a 40 horas según las necesidades y aún así en el nuevo mensaje de presupuesto se dijo que se reanudaría la ordenanza 74 por completo. Es decir, que continúa indefinidamente, con la excepción de los empleados de seguridad, trabajadores de la salud y matrimonios; esto, siempre y cuando cumplan con ciertos requisitos. De igual manera, los trabajadores del Municipio de Ponce se ven afectados porque no todos pueden recibir ayudas del PAN o la Reforma ya que no cumplen con ciertos requisitos.  Empero, esto no es sinónimo de que en su carácter personal puedan accederlos. Este es un ejemplo más de las formas de austeridad a las que se enfrentan las y los trabajadores y son estas condiciones las que crean renuncias forzadas.

Trabajadores municipales en pie de lucha

Mientras los empleados viven las consecuencias y buscan todas las maneras para continuar la lucha por el respeto a su trabajo y un salario digno, la administración municipal busca engordar los bolsillos propios y de los amigotes burgueses que se quieren apropiar de los espacios y el dinero de la clase trabajadora en Ponce. Un ejemplo claro de esto son los contratos de asesoría y servicios legales externos que llegaron aproximadamente a unos $1,300,000.00 el año pasado. “Trabajo [sobre contratos y asesorías legales] que pudieran hacer perfectamente la división legal del municipio si no estuviese en una jornada parcial”, asegura la presidenta de la Asociación de Empleados Municipales de Ponce.

Desarrollo Señorial es otro de los posibles proyectos que parece seguir amenazando la poca seguridad laboral que queda en Ponce. Es un proyecto que busca rescatar los edificios que son estorbos públicos en el casco urbano de Ponce para que se arreglen y se vendan a capitalistas para que estos ganen jugosas ganancias a corto plazo. Esto es otro riesgo para los trabajadores que son quienes pagan todo el brete de los capitalistas quienes al final de cuenta sólo buscan su ganancia personal.

En la clase trabajadora reposa la verdadera capacidad de desarrollo del país

Los y las comunistas creemos en la organización de la clase trabajadora en consejos obreros, en los cuales se puede destituir cualquier funcionario público de la misma manera que fue elegido, bajo el sufragio. Trabajamos para construir un sistema socialista donde la aprobación de cada ley sea bajo referendo popular. Creemos y luchamos por la toma de poder por la clase trabajadora; arrebatándole así el poder a unas pocas manos que no sirven a los intereses de las masas trabajadoras.