Roselló y su administración inician su ataque a  la educación pública

0
122
Foto archivo: Las luchas estudiantiles iluminan la historia de una institución colonial que un día será verdaderamente del pueblo trabajados. (Dramática foto por Eugenio Martínez)

Colaboración para Abayarde Rojo

El 9 de enero de 2017 la delegación de lacayos estadistas liderada por Carlos Méndez Núñez presentaron el Proyecto de la Cámara 451, titulado “Ley para Atender la Crisis Económica, Fiscal y Presupuestaria para Garantizar el Funcionamiento del Gobierno de Puerto Rico”. En el Artículo 29 de dicha ley, se estipula que el presupuesto de la Universidad de Puerto Rico será el mismo del año fiscal anterior. En otras palabras, el presupuesto de la Universidad será el mismo del año 2016-2017 en los subsiguientes años no tomando en cuenta la inflación ni el aumento en gastos que puedan surgir en el futuro. Otro Artículo de la ley que causa gran preocupación es el número 26, el cual permite al gobernador remover a cualquier miembro de la Junta de Gobierno de la Universidad, no importando si es electo por el cuerpo estudiantil, claustral o designado por él mismo, y además, le permite nombrar a su sustituto. Si bien esto degrada la autonomía de la Universidad que de por sí es una falacia, nos toca analizar cuáles han sido las respuestas de los diferentes sectores a esta medida. Al momento de escribir este artículo, solo había tenido lugar una reunión entre la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes, el Consejo General de Estudiantes del Recinto de Rio Piedras (CGE de ahora en adelante), y la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU).

El CGE se expresó mediante un comunicado de prensa al respecto.  Dicho comunicado es claramente un burdo intento reaccionario de parte del CGE (con cual los estudiantes no se sienten representados)  que no amedrenta ni detienen la agenda neoliberal que presenta para este cuatrienio esta administración.

Sin embargo, sería sumamente irresponsable dejar este análisis sin ninguna propuesta concreta de organización para defender la Universidad de Puerto Rico.

Primero, se debería trabajar en la creación de consejos universitarios que integren estudiantes, profesores y obreros que puedan materializar propuestas desde sus talleres. Esto evitando caer en las alienaciones por gremios o intereses individuales de cada sector universitario.

Segundo, estos consejos deberían escoger representantes que se reúnan y deliberen planes de acción basado en las determinaciones de los consejos.

Tercero, ideológicamente el movimiento universitario debe fortalecerse. Como revolucionarios nos toca dar un paso al frente, asumir este rol desde una perspectiva de clase. Los profesores, estudiantes y empleados no docentes debemos entender que el enemigo de la Universidad es el capitalismo voraz.

Cuarto, como otro eje principal para la lucha, el estudiantado en este caso, debe enfrentar y retar no solo al Estado, sino también a las estructuras estudiantiles que dicen representar a los estudiantes y a su vez, no dejarse coaptar por agendas oportunistas que desmoronan el movimiento estudiantil. Debemos proponer estas estructuras como los consejos universitarios paralelas al CGE para reducir toda la burocracia, agendas de los gobiernos en turno y la división que ha creado en el movimiento estudiantil en el pasado.

Quinto, es evidente que continuar luchando por una ‘reforma’ universitaria no es viable. Esto, solo contribuye a aplicar un sedante o un parcho a la situación verdadera bajo la cual se encuentra la educación tanto a nivel global como regional.

No podemos olvidar que vivimos actualmente bajo la dictadura del capital. La amenaza a la educación pública es una que se viene agudizando a través de esta década en Brasil, Argentina, Chile, Canadá, España, Jamaica, Trinidad y Tobago, y otros países de la región.

 

Mientras no haya organización y una perspectiva de clase, ni el estudiantado ni otros sectores en la Universidad, podrán combatir posturas reaccionarias y oportunistas dentro de la Universidad. Sin organización no se logrará salvaguardar la educación universitaria ante la debacle colonial y los buitres del capital financiero.

¡Por una educación revolucionaria y gratuita!

¡Organización universitaria con la clase obrera!