“Nosotras venimos a defender esto y se acabó”

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Por Coral Ríos

El rol histórico de las mujeres en las luchas comunitarias es uno que pocas veces ha sido reconocido. El Abayarde Rojo se da a la tarea de distinguir su importancia y darle voz a esta figura inquebrantable de las batallas diarias en defensa de los derechos de la clase trabajadora. En esta ocasión recogimos el sentir de algunas mujeres del Campamento Contra las Cenizas de Carbón en Peñuelas para resaltar su valor y perspectivas en este ejercicio de resistencia.

Tallaboa Encarnación y otras Comunidades aledañas de Peñuelas han sido testigo por más de cuatro décadas de innumerables fuentes de contaminación al ambiente que han incluido la instalación de múltiples refinerías, la quema de gomas, el intento de construcción de un gasoducto y más recientemente el depósito de cuantiosas cantidades de cenizas tóxicas de carbón en el vertedero Peñuelas Valley Landfill (EC Waste). Esta trayectoria ha desarrollado una larga historia de lucha entre sus residentes a los cuales se han unido distintos sectores de la población puertorriqueña y donde las mujeres han cumplido múltiples roles de importancia.

Las cenizas, provenientes de la planta Advance Energy Systems (AES) ubicada en Guayama, son una fuente de polvo fugitivo que afecta significativamente la calidad de aire de las comunidades en Peñuelas ya que liberan metales pesados que exceden los límites de seguridad permitidos. Desde tempranas horas de la mañana las mujeres del campamento, ubicado en la entrada del vertedero, se dan a la tarea de limpiar y preparar el área donde se confeccionan los alimentos para el grupo. Estos mantienen guardia diariamente para evitar la entrada de camiones al lugar mientras aún se disputa su legalidad ante el tribunal Supremo.

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Annie, celebrando su cumpleaños como todos los días, en el Campamento Contra las Cenizas de Carbón en Peñuelas.

Annie, residente de Peñuelas y activa en el Campamento reconoce la labor de las mujeres en este grupo: “Somos como las hormigas, siempre trabajando”. Opinó que su importancia estriba en que las mujeres tienen un interés innato en las luchas ambientales ya que “nosotras siempre estamos pendiente de nuestros barrios”.

Mildred, residente de Tallaboa Encarnación desde los años 70, recuerda cuando se luchó en contra de las refinerías. “Cuando uno está ocupada trabajando no se da cuenta de lo que hay. Así mismo, hay muchas parejas jóvenes ahora que no se dan cuenta de lo que pasa alrededor [con las cenizas]”. Ella fue una de las personas que logró contactar a la jefa de la EPA en los Estados Unidos cuando residentes se percataron de la quema de gomas en las afueras del vertedero.

Mildred ha sido testigo de la alta incidencia de enfermedades en la Comunidad. “Aquí es donde más de problemas respiratorios hay en personas de todas las edades. Además, casi todos los envejecientes están muriendo de Alzheimer o de Cáncer. ¡En una semana murieron ocho personas de Cáncer!”.

Según Mildred, las mujeres tienen un rol muy importante en la organización del campamento. “Nosotras sabemos bregar en la cocina pero si tenemos que meternos al frente somos las primeras. A nosotras no nos importa si nos metemos en problemas, venimos a defender esto y se acabó”.

            Otra de las mujeres presentes en el Campamento, Lourdes, reside en Saboruco pero es original de Tallaboa Encarnación. Ella también resaltó la importancia de las mujeres: “Somos las amas de casa que defendemos la familia, llevamos los hijos al hospital… ¿A quién es que le afecta más esto? A nosotras, que tenemos que estar bregando con todo el mundo”. El aparente abandono de las agencias pertinentes a la salud ambiental y pública en este caso se lo atribuye a los grandes intereses envueltos: “Para mí todo viene corriendo aquí por el dinero, los intereses que tienen allí ‘metíos’. ¿Por qué aquí? ¡Por qué nos tienen de basurero, de zafacón!”

            Las mujeres entrevistadas alzaron su voz para demandar que se le dé fin a esta injusticia y solicitar que todo Puerto Rico se una al reclamo de estas Comunidades ya que esta lucha es de todos. Reconociendo su cansancio físico más no así el de su espíritu de lucha admitieron que la perseverancia y la educación a la ciudadanía son sus más valiosas herramientas con la que han ganado otras batallas y ganarán ésta. Los intereses de las Comunidades marginadas de Peñuelas son los mismos intereses de todos los trabajadores y trabajadoras. Somos una sola clase trabajadora y un solo ambiente. Por todas las víctimas de este crimen, en especial por la salud de los niños y niñas de estas Comunidades: ¡NO MÁS CENIZAS DE CARBÓN EN PEÑUELAS NI EN NINGUNA COMUNIDAD DE PUERTO RICO!