Puerto Rico no es Grecia

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Por Rogelio Acevedo

Desde hace algún tiempo, sectores de la prensa burguesa y la intelectualidad pequeño burguesa llevan “vendiéndonos”  la idea de las grandes similitudes entre Grecia y Puerto Rico. Esta “idea” se basa en la perspectiva de las clases que lo manifiestan y, desde luego, desde los propósitos políticos por los que la impulsan. Sin embargo, utilizando la ciencia del marxismo podemos ver con claridad, no solo la inexactitud de esta “idea”, sino el oportunismo que encierra semejante comparación.

1. Sobre la deuda griega.

Contrario al caso de Puerto Rico, cuya deuda suma alrededor de $73 mil millones, la descomunal deuda “soberana” de Grecia ha continuado su ritmo ascendente desde el 2003 cuando totalizaba $186,507 millones hasta alcanzar la astonómica suma de $351,974 millones en 2014. Esta enorme carga impuesta sobre los hombros de la clase obrera en Grecia ha sido bajo la implementación del mismo modelo de recortes fiscales y endeudamiento ensayado en Puerto Rico. El patrón ha sido consistente, con el que han impuesto en Puerto Rico: reciclaje de la deuda, construcción de infraestructura innecesaria, despidos masivos, privatización de las corporaciones públicas, desfalco de los sistemas de pensiones. En el caso griego, las políticas de “ajuste fiscal”  han sido dirigidas por los organismos financieros internacionales: Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Central Europeo (BCE).

Movilizaciones del PAME. Foto: kke.gr/es

2. Grecia como parte de la UE.

La clase obrera y las masas desposeídas por el capital, ya sea en Puerto Rico, Europa o el resto del mundo, no podemos dejarnos deslumbrar por los cantos de sirena del “progreso” de la Unión Europea. Esta “unión” representa la consolidación de la tiranía del capitalismo en Europa por medio del saqueo del patrimonio construído por la clase obrera del continente. Un feroz y represivo organismo político hecho a la medida de todas las clases explotadoras.

Dentro de este contexto es que debemos analizar la “pertenencia” de Grecia y los países del antiguo campo soviético, como fuentes de fuerza de trabajo barata, materias primas y mercado para las mercancías de capital europeo. Independientemente del “mercado” que sea, internacional, o de bonos municipales de EEUU, la tendencia insaciable del capital financiero, especular dinero por más dinero, ha demostrado lo destructivo del régimen capitalista.

Cada vez gana más terreno desde el sector revolucionario de la clase obrera griega, dirigidos por el Partido Comunista de Grecia (KKE), de que el inicio de una solución a la crisis es la salida de Grecia de la Unión Europea.

3. Referéndum del 5 de julio.

En este referéndum se le “consultará” al pueblo de Grecia si está de acuerdo o no con la propuesta presentada por el FMI de continuar con las políticas de austeridad.

Los corifeos pequeñoburgueses en Puerto Rico, deslumbrados por el “modelo de Syriza”, es decir, vendernos la ruta electoral como salida a la crisis colonial, hacen referencia a este referéndum como un ejemplo de democracia participativa. Hay que hacer la aclaración que Syriza no es un partido de “izquierda radical”.  Es más bien un coalición entre oportunistas y sectores con aspiraciones a convertirse en izquierda, pero sin ideología ni proyecto político concreto que no sea siguiendo los dictámenes del capital financiero.

Aunque Syriza oportunistamente apoya el NO, opción que se perfila como ganadora, desea mantener a Grecia dentro de la UE y hace malabares para seguir recortando conquistas a la clase trabajadora sin enfurecer a sus amos del capital europeo.

En Puerto Rico, por nuestra condición colonial, el imperio no nos permite siquiera seguir los mecanismos que dicta el capital ante el impago, es decir,  declararnos en quiebra. Mientras los burócratas coloniales suplican en los pasillos del congreso la viabilización de acogernos al Capítulo 9 de quiebra federal, a la misma vez los bonistas cabildean a fuerza de billetazos que se nos impida redactar una ley “criolla” a esos efectos. Los bonistas continúan cerrando el cerco para mantenernos en la esclavitud utilizando los aparatos de poder político del imperio: su corte suprema y su legislatura.

A diferencia de Puerto Rico, la clase trabajadora en Grecia está organizada en potentes organizaciones de masa para presionar a la burocracia financiera. Manifestación del PAME el 23 de junio 2015. Foto: kke.gr/es

4. Potencia de las organizaciones proletarias y su papel en la lucha de clases.

Contrario a la desorganización y escaso desarrollo ideológico de la clase obrera en Puerto Rico, la clase obrera griega dirigida por el KKE, posee poderosas organizaciones de masas que han logrado posicionarla en esta difícil coyuntura como un actor político de primer orden. Organizaciones como el Frente Militante de Todos los Trabajadores, el PAME, han logrado articular las diversas luchas populares en reclamos concretos, con acciones masivas apoyadas por el pueblo, que han provocado que todos los sectores, desde los partidos facistas como Amanecer Dorado hasta la socialdemocracia PASOK, tomen muy en serio la fuerza de la clase obrera griega.

Y si bien es cierto que el capital ha logrado imponer sus dictámenes a sangre y fuego, las y los trabajadores han estado en posición de devolver cada golpe profundizando el alcance organizativo y hegemonizando cada vez más su papel como fuerza política independiente de los partidos burgueses y pequeñoburgueses.

En nuestro caso, la clase obrera en Puerto Rico tenemos un largo y difícil camino para estar a la altura de nuestras hermanas y hermanos proletarios griegos. Se hace imperiosa la lucha contra el sectarismo, pero sobre todo contra el oportunismo ahora reconfigurado en “Todos somos Pueblo” quienes pretenden descarrilar las energías revolucionarias de nuestro pueblo y redirigirlas hacia un proyecto electoral reformista que en nada cambiará la colerrelación de fuerzas entre la oligarquía financiera, sus alcahuetes locales y la clase trabajadora.

Solo con la práctica política honesta y el trabajo duro de organizar desde la conciencia a las bases de nuestra clase servirán como punta de lanza para comenzar a andar por el único camino que nos queda: la revolución.

¡Comunismo o barbarie!