Reforma Contributiva: reflexión de un evento

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Revdo. Juan Ángel Gutiérrez Rodríguez

Cristianos/as por el Socialismo

Especial para Abayarde Rojo Digital

Recientemente participé del encuentro titulado “La Reforma Contributiva Que Queremos: Equidad, Participación y Desarrollo” auspiciado por la Cumbre Social y la Fundación Por Un Mejor País en el Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico. El encuentro tenía como propósito conversar sobre el proyecto de reforma contributiva, es decir, el IVA, sus consecuencias y algunas respuestas a esta mal llamada reforma contributiva.

La primera parte del encuentro estuvo a cargo del Dr. Juan Alberto Fuentes Knight, economista guatemalteco que ha trabajado con la CEPAL en su proyecto de Pacto Fiscal y Reciprocidad. El Dr. Fuentes hizo un resumen sobre lo que es, significa y conlleva la creación de un Pacto Fiscal. Señaló la necesidad de tener un acuerdo sobre el origen, el monto y los gastos de los recursos del estado. La necesidad de la transparencia y la rendición de cuentas. La necesidad de la eliminación de la corrupción gubernamental.

El orador compartió tres debilidades de la reciprocidad: la exclusión, la debilidad democrática y las diferencias de poder. Y nos expuso algunas ideas de cómo superar esas debilidades. 1) Fortaleciendo la inclusión con incentivos tributarios para la creación de empleos formales, fortalecer la cobertura universal de los gastos con un enfoque en los derechos y aumentando la calidad y la visibilidad del gasto público; en este punto señaló la importancia de los presupuestos participativos. 2) Favoreciendo la creación negociada de instituciones fiscales y con la certeza de reglas, marcos fiscales, un fondo de riqueza soberana, proyecciones fiscales independientes y el fortalecimiento de la institucionalidad tributaria. 3) Impulsar la igualdad ante la ley de los evasores y la corrupción, la equidad horizontal donde se eliminan privilegios y exenciones y se mejora la administración tributaria y la equidad vertical donde se trabaja con el impuesto sobre la renta personal.

Creo que para muchos de los que estuvimos presentes no escuchamos nada fundamentalmente nuevo. Quizás algunos términos o énfasis pero en lo general lo que todos y todas nosotros ya sabemos y deseamos. Entiendo que la mayor debilidad de la presentación del Dr. Fuentes Knight, fue que no pudo o no supo adaptarla o pensarla en un contexto colonial clásico donde el Estado nacional es un instrumento de los intereses de otro estado y sus empresas. Un Estado cuyos poderes están sujetos a las decisiones económicas, legislativas y judiciales de otro Estado.

El encuentro continuó con una mesa sobre las perspectivas económicas y bases para un Reforma Contributiva para Puerto Rico. En el panel depusieron el Dr. Heriberto Martínez, economista; el Dr. Alejandro Silva, economista y el Lcdo. Daniel Garavito. Los primeros dos, el Dr. Martínez y el Dr. Silva, hablaron sobre el IVA y sus repercusiones en la economía. El Lcdo. Garavito evaluó la decisión del tribunal sobre la inconstitucionalidad de la Ley de Quiebra Criolla.

Hubo un consenso entre los dos economistas del valor del IVA pero insistieron que el porciento era muy alto y que no había claridad sobre exenciones y fiscalización. El Dr. Silva hizo varios señalamientos sobre el informe de la firma consultora que el gobierno colonial contrato para hacer una estudio sobre el IVA. Este dijo que el informe de la compañía KPMG era uno negativo sobre el IVA porque éste aumenta la carga contributiva de los individuos y disminuye la de las corporaciones. El informe señala que las 10 grandes megatiendas son las de mayor evasión contributiva. El Dr. Martínez apunto que el Producto Nacional Bruto del país es igual a la deuda lo que significa que el dinero que se produce en el país es igual al dinero que se debe. Señaló que desde el 2003 los ricos se han hecho más rico. Por lo tanto los pobres más pobres.

El Lcdo. Garavito hizo un resumen del caso que se llevó contra el gobierno colonial por la aprobación de la Ley de la Quiebra Criolla. Los dos puntos fundamentales de su ponencia fueron que la Ley fue creada para que fuera derrotada en la corte. Segundo demostró cómo la corte hizo dos evaluaciones distintas sobre un mismo problema. Los contratos establecidos con los trabajadores y trabajadoras pueden ser violentados por el estado. Pero un contrato con los inversionistas o bonistas no puede ser violentado aunque sea para el mejor interés del estado. El Lcdo. Garavito fue el único que estuvo cerca de señalar el problema colonial en la decisión judicial. Por algunos de sus comentarios estaba promoviendo la figura de Pedro Pierluissi.

Luego de este panel hubo un segundo panel titulado: Perspectivas sociales: participación, equidad y desarrollo. En este panel participaron Justo Méndez por la Nueva Escuela, Luis Avilés por la Alianza para la Salud del Pueblo, Verónica Rivera por el Movimiento Amplio de Mujeres y CLADEM, Eduardo Quijano de la Universidad Metropolitana sobre economía solidaria y Emilio Nieves por la Central Puertorriqueña de Trabajadores.

Justo Méndez presentó el proyecto de Educación de la Nueva Escuela. Verónica Rivero señaló la importancia de la perspectiva de género en las políticas económicas y en cualquier proyecto de reforma contributiva. Eduardo Quijano señaló el valor y la importancia de la economía solidaria y el empresarismo para el desarrollo económico. Emilio Nieves insistió en la importancia de tomar en consideración el movimiento sindical y obrero del país en el desarrollo de cualquier proyecto de desarrollo económico del país y la necesidad de movilización de los trabajadores y las trabajadoras contra la implementación del IVA. Luis Avilés nos dio una idea sobre los efectos de la crisis de salud en la crisis fiscal del país. El señor Avilés señaló que cualquier intento de desarrollar una economía sustentable es necesario poner en orden el sistema de salud pública del país. Es este el reglón más grande del presupuesto nacional. Recomendó un sistema de salud universal con un pagador único.

Sobre este panel hago dos señalamientos. Me preocupa la insistencia y la persistencia de tratar de salvar la economía colonial capitalista con proyectos como economía solidaria, que me parece es una nueva forma de decir capitalismo humano. Por otra parte es preocupante el interés de un sector de crear una clase empresarial -es decir una pequeña burguesía nacional- como forma de echar adelante el país. El empresarismo fue el punto de partida del capitalismo en Gran Bretaña. Debemos preguntarnos si deseamos continuar poniéndole parchos a una economía, colonia y capitalista, que claramente no tiene futuro y su tiempo expiró el siglo pasado. Peor aún tenemos que preguntarnos si queremos mantener una economía capitalista basada en la explotación del trabajo humano para el provecho de una minoría.

La actividad fue una oportunidad de reunir al sector “centro izquierda” aliado fundamentalmente con el Partido Popular país para una discusión sobre la posibilidad de un proyecto económico viable en y a pesar de la colonia.

Algunos puntos reflexivos:

  • No se puede hablar de reforma contributiva sino hablamos de un proyecto de desarrollo económico. Ninguno de los ponentes habló sobre el proyecto económico que nos ha traído al precipicio. Una persona sin conocimiento de la historia política y económica del país saldría de la actividad pensando que este es un problema de la pasada década y su actor principal es la corrupción y el mal uso de los fondos públicos. La crisis contributiva y financiera de Puerto Rico es producto de un proyecto económico que caducó has más de 40 años.
  • A la misma vez no podemos hablar de un proyecto de desarrollo económico sin hablar que tipo de economía deseamos. Nadie mencionó que somos esclavos de una economía capitalista colonial. Una economía que se basa en los intereses del imperio y las necesidades del capital internacional. No se mencionó como el fundamento de la crisis de la economía capitalista colonial es la relación colonial que existe entre Puerto Rico y los Estados Unidos. No se habló de la Ley de Cabotaje. No se mencionó la falta de poderes del gobierno de Puerto Rico para hacer sus propios pactos económicos fundamentados en las necesidades e intereses de nuestra sociedad y las posibilidades de nuestra economía. No se dijo nada de una sociedad fundamentada en la dependencia de los fondos federales. Todos y cada uno de estos elementos son fundamentales para pensar no sólo un nuevo país sino una nueva sociedad autogestionaria, autosustentable y basada en la participación y en la equidad.
  • Es necesario hablar si nuestro proyecto de desarrollo económico es para tirarle un salvavidas a la economía capitalista colonial o deseamos un proyecto económico que sea dirigido y cuyos frutos lo disfrute los trabajadores y las trabajadoras. Una economía que ha dejado de ser una economía de producción y ha pasado a ser una economía de consumo. Yo no quiero salvar la colonia ni el capitalismo. Yo quiero construir una nueva sociedad basada en una economía socialista solidaria y una verdadera democracia participativa y con equidad.
  • Para el éxito de un proyecto contributivo es necesario una economía que produzca. Que produzca bienes y servicios esenciales para la sociedad puertorriqueña.
  • Tampoco se habló que la sección de la Constitución colonial de Puerto Rico que señala que la prioridad del gobierno colonial es el pago de su deuda. Es decir, el pago a los bonistas. Es decir, asegurar las ganancias de las grandes empresas internacionales. Un país cuya función principal es velar por los intereses de otros y otras a costa del empobrecimiento de sus ciudadanos y ciudadanas, es un país destinado a la pobreza.
  • No hubo una discusión sobre el tipo de Estado y gobierno que deseamos. No sólo queremos una economía distinta. No sólo queremos una reforma contributiva justa y equitativa. También deseamos un estado que responda a los intereses del pueblo, de los trabajadores y las trabajadoras.
  • Me parece que sin tomar estos elementos en consideración cualquier evaluación seria sobre la reforma contributiva es un ejercicio inútil.

Cada día se hace necesario la organización de la clase trabajadora, los pobres y los desempleados y con ella la educación política. En este momento histórico es necesario la unidad de la mayoría de los sectores del país (trabajadores y trabajadoras, semi-empleados y semi-empleadas, desempleados y desempleadas, obreros y obreras, estudiantes, organizaciones sociales, culturales, políticas, económicas y religiosas y la diversidad de grupos) para luchar contra las políticas neoliberales que han sido y están siendo implementadas por la clase dominante representadas en los dos principales partidos políticos coloniales. Pero esa unidad debe darse desde una clara conciencia quiénes somos y a dónde queremos ir. Esa unidad no puede darse sin la evaluación y la reflexión crítica.

Desde la perspectiva de Cristianos/as por el Socialismo no deseamos salvar ni la colonia ni el capitalismo. Para nosotros y nosotras el proyecto fundamental de la clase trabajadores tiene y debe ser la construcción de una economía verdaderamente solidaria, autosuficiente y autogestionaria; una economía socialista y una democracia verdaderamente