Breve informe sobre la situación palestina

Carlos Borrero

Bajo el pretexto del trágico y todavía misterioso asesinato de tres jóvenes israelíes que fueron secuestrados y cuyos cadáveres fueron hallados en Cisjordania hace casi dos semanas, el estado israelí ha renovado su campaña de terror y destrucción masiva contra los palestinos, particularmente en la Franja de Gaza.  Ni la denuncia de los asesinatos o la cooperación en la investigación de los hechos por la Autoridad Palestina fueron suficientes para detener la escalada militar y el cinismo con que los políticos israelíes la han justificado.  El carácter fascista del estado israelí ya es innegable.  Bajo la dominación de la burguesía israelí la sociedad entera se caracteriza cada vez más por la total descomposición moral.

En este más reciente capítulo del grotesco derramamiento de sangre, la clase dominante israelí ha combinado la movilización de turbas fascistas con un despliegue de fuerzas aéreas y las mal llamadas Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF por sus siglas en inglés) en una serie de bombardeos indiscriminados sobre la Franja de Gaza, incursiones terrestres y saqueos criminales.  Sus objetivos parecen ser impedir cualquier alianza entre Hamas y la Autoridad Palestina que pondría en peligro su supremacía regional al mismo tiempo que canalizan hacia fuera la frustración de la población israelí engendrada por su política interna reaccionaria.

Como “represalia” por la muerte de los tres jóvenes israelíes, una turba fascista en Jerusalén del Este cometió lo que sólo puede llamarse un acto de barbarie contra el adolecente palestino Muhammad Abu-Khdeir.  Después de secuestrarlo, le echaron gasolina en la garganta y lo quemaron vivo.  Este crimen fue seguido por la detención y tortura de varios jóvenes palestinos que protestaban la barbarie, entre ellos el primo del adolecente asesinado que estaba de visita desde los EEUU, por las fuerzas armadas israelíes.

Es importante entender que estos actos de barbarie no son acciones aisladas llevadas a cabo por elementos “marginados” de la sociedad, sino el producto de una campaña cuidadosamente cultivada por criminales como Netanyahu, el máximo representante de la clase dominante israelí, cuya retórica belicista sirve para movilizar a amplios sectores de la sociedad a dirigir sus frustraciones hacia fuera.  Que la ideología fascista haya sido cultivada más allá de elementos “marginados” de la sociedad puede verse por un episodio recientemente difundido por el periodista danés, Allan Sørensen, en que ciudadanos israelíes en la ciudad de Sderot cerca de Gaza fueron fotografiados sentados en una colina comiendo palomitas de maíz y vitoreando mientras caían bombas sobre la población civil de Gaza.[1]

Además de la movilización fascista de la sociedad civil, los agresión militar israelí ha contado con el uso generalizado de drones armados contra la población de Gaza.  Hasta la fecha, las cifras rondan en casi 200 personas muertas, un porcentaje significativo de las cuales niños y mujeres, además de un sinnúmero de casas, mezquitas y hasta centros médicos destruidos.  Estos bombardeos van acompañados de incursiones terrestres en Cisjordania en que se informa que la tropa israelí se ha robado casi $3 millones en propiedad de los palestinos en los últimos días.

A través del mundo entero se denuncia la criminal agresión del estado israelí en territorio palestino al igual que el cerco permanente que lo ha convertido en un verdadero campo de concentración.  Los comunistas del mundo denunciamos también el apoyo material del imperialismo estadounidense al estado fascista de Israel que ronda en 25 por ciento del presupuesto militar israelí además de la complicidad de todas las clases dominantes en los países árabes en la opresión de los palestinos al igual que la de todos los obreros y pobres del Medio Oriente.  En particular, denunciamos la complicidad del dictador egipcio y colaborador cercano con el imperialismo estadounidense Abdel Fattah Al-Sisi quien emplea la fuerza brutal para suprimir a los trabajadores de Egipto mientras que mantiene cerrada la frontera con Gaza.

En Puerto Rico, sectores cada vez más amplios de la sociedad siguen el ejemplo de los comunistas al sumarse a la protesta internacional contra la agresión israelí además de las manifestaciones de solidaridad con la resistencia palestina como muestra de su creciente madurez política y solidaridad internacionalista.   Instamos a todos los obreros del Medio Oriente, tanto los árabes como los israelíes, a rechazar las políticas de las clases dominantes y forjar lazos de clase en contra del enemigo común.  Nuestro mensaje es claro: Ninguna cantidad de agresión hacia los obreros de otro país u otra religión hará cumplir sus demandas de una vida mejor.  La paz y prosperidad que tanto anhelan sólo se encontrarán en el socialismo.


[1] http://www.independent.co.uk/news/world/middle-east/israelgaza-conflict-sderot-cinema-image-shows-israelis-with-popcorn-and-chairs-cheering-as-missiles-strike-palestinian-targets-9602704.html

  • Share
  • 0