La clase obrera corre junto al marxismo en su llegada al 1 de mayo

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Mucho antes de que la clase obrera conociera el marxismo, las luchas del movimiento obrero eran evidentes. La Revolución Industrial agrupo a los productores en fábricas y generó toda una cultura de masas que  a simple vista entendió sus necesidades comunes. Entre ellas estaba la explotación de las largas horas de trabajo en las fábricas, rendidas a los intereses  de  los atesoradores burgueses. De aquí la necesidad de organizarse. Su coraje se deja expresar anárquicamente en los ataques generados a las máquinas y fábricas de la época. Las condiciones materiales dejaron claro a la clase obrera de Inglaterra que la lucha no era espontánea. Se  comienzan a crear las primeras luchas organizadas  de los Cartistas contra la burguesía. A muy temprana edad Carlos Marx estaba rondando por las filas de los Cartistas. El enfoque principal   de los Cartistas era reducir las largas horas de trabajo, que se materializaban en las 18 horas al día. Ya para esta época, los socialistas utópicos luchaban contra las condiciones laborales, con una relación sentimental con la burguesía. Ejemplos posteriores de esta situación es cuando se comienza a entablar las Negociaciones Colectivas, donde permeaba la idea de negociación entre el patrono y los trabajadores.

Es Marx quien comienza a relacionar la lucha de clases con el contexto histórico- material. Marx  y Engels estudiaron  los informes de los inspectores de las fábricas de la época y comienzan a elaborar su teoría del proletariado en el sistema capitalista. El obrero comienza a ver su lucha de manera científica, minimizando errores y señalando  certeramente las causas de su condición. Los socialistas utópicos como Owen (dueño de una fábrica y creador del movimiento cooperativista) enfocan su lucha en mejorar las condiciones de los obreros y de cierta medida, coquetean con mejorar el sistema capitalista. Por su parte Marx señalaba la conquista del poder por el proletariado. En 1864 la Asociación Internacional de Trabajadores acoge  el Manifiesto Comunista como su base teórica para accionar. Desde esa época, se hablo en ese Congreso,  sobre la lucha por las 8 horas de trabajo, el derecho de las mujeres, la unidad del campesino y los obreros, y la creación de Partidos Comunistas. Mediante las propagaciones del Manifiesto Comunista, (bien acogido por la clase trabajadora), intelectuales y sindicalistas que decían ser comunistas, comienzan a tergiversar las teorías marxistas al igual que los burgueses.

La lucha del 1 de mayo de 1886 estudio los acontecimientos de la Comuna de París, (Marx enfatizaba  que el Estado burgués había que destruirlo y prepararse para la contrarrevolución), la Asamblea del Partido Comunista y el Manifiesto del Partido Comunista. Las victorias conseguidas el 1 de mayo de 1886 se sustentaban en una madurez política de la clase obrera. Por ejemplo: las 8 horas de trabajo, 8 horas de recreación y 8 horas de reposo,  fueron exigidas con el objetivo de mejorar la salud de los trabajadores y buscar maximizar la organización. Los acontecimientos de Chicago,  fueron  procesos de organización que mostro la madurez de la clase trabajadora que tomo las teorías marxistas para su accionar.

En nuestro país, el burocratismo sindical de la Federación Libre de Trabajadores, para 1910 renuncio al 1 de mayo como Día Internacional de los Trabajadores y acogió la fecha burguesa del día del trabajo.  Sin señalar al sistema capitalista en el Día Internacional de los Trabajadores, atrasamos toda la lucha obrera de la historia, dando a entender que el capitalismo es un sistema neutral que puede coexistir con la clase obrera, como planteaban sindicalistas socialistas como Santiago Iglesias Pantín. Las jornada de 8 horas de trabajo fueron conseguidas y la lucha de la clase obrera ha conseguido incalculables beneficios para la clase trabajadora. Pero, ¿la clase trabajadora (mayoría en cualquier sociedad) sigue explotada por el sistema capitalista?

El Día Internacional de los/as  trabajadores/as es una fecha conmemorable e indignante para toda la clase obrera del mundo. Indignante en varios sentidos: debido a las mentiras de los estados burgueses con respecto a este día; indignante por las medidas reformistas del burocratismo sindical, los socialistas utópicos y la perpetuidad de la miseria de nuestra clase trabajadora. Ahora bien, en los estados capitalistas, la clase obrera organizada desborda las calles con manifestaciones y marchas que alivian para algunos la explotación histórica de la burguesía. Dedicaremos este 1 de mayo a marchar, a manifestarnos, a seguir resistiendo el capitalismo, a acompañar a nuestra clase trabajadora por la lucha contra la privatización y las condiciones de infelicidad en las que nos tienen sucumbidos/as. Pero más allá de todas estas espontaneidades necesarias, vamos a recalcar la importancia de la ciencia marxista, deplorándonos del protagonismo y trabajando para darle las herramientas científicas a las masas obreras y desposeídas del país. Aprovecharemos el Día Internacional de los/as trabajadoras/es para dejar saber que el marxismo es la  caja de herramientas que ayudo a llegar a la clase obrera a la jornada de 8 horas de trabajo, que la deuda pública refleja  la muerte del sistema capitalista colonial, que la descomposición social es parte de la descomposición del sistema capitalista, que el capital financiero acecha nuestras costas y recursos naturales, que entendemos que los 70 millones de la deuda no los pagaremos la clase trabajadora, y que con la teoría marxista- leninista hemos aprendido que el trabajo privado es una contradicción que erradicaremos con el desarrollo de las fuerzas productivas bajo la propiedad social, el socialismo. ¡Que viva el 1 de mayo!  ¡Que viva nuestra clase obrera!

¡Revolución o Sometimiento!

¡Comunismo o Barbarie!