Lecciones del paro magisterial

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Luego de la intensa y aleccionadora jornada de lucha magisterial, la clase trabajadora y el resto del pueblo podemos sacar algunas conclusiones preliminares para la orientación de nuestras próximas tácticas, en vista del desarrollo de los acontecimientos.

1. El magisterio demostró su potencial y que si se lo propone, tiene fuerza política.
La movilización de miles de maestras y maestros en lucha desde tempranas horas frente al infame Departamento del Trabajo es una muestra contundente del estado de ánimo combativo del magisterio. Estas jornadas de lucha han demostrado que ante el atraco de su sistema de retiro  el magisterio tiene disposición a golpear en respuesta.
2. El magisterio tiene rostro de mujer proletaria. De cada 10 personas 7 u 8  en la manifestacion eran mujeres. Este elemento, además de imprimirle combatividad,  nos da un perfil demográfico del sector que será lanzado a la indigenciaen el futuro cercano.
3. Se manifestó la solidaridad de sectores de la clase trabajadora. Aún sabiendo que muchos de los “líderes” sindicales que salieron corriendo a los medios a decir que apoyaban, la realidad fue que aparte de pronunciamientos públicos fue inexistente el apoyo material al proceso de estos sospechosos de siempre.  Consistentes con sus planteamientos, compañeros de la HEEND,  UTIER, Movimiento Solidario Sindical, CONAPU,  iglesia de Caguas dijeron presente en solidaridad.
4. Se desenmascaró el oportunismo de las (os) liberales burgueses (as) que pretenden descarrilar el proceso. A la susodicha reunión no se presentaron ni el Secretario de Educación Rafael Román, ni Carmen Yulín (estaba ocupada poniendo verjas en SJ) ni el Arzobispo González, despues de tanta cobertura mediática. Además de la falta de respeto a la representación magisterial, la clase trabajadora no podemos centrar nuestras aspiraciones y objetivos en representantes de nuestras clases enemigas. Nunca debemos rechazar el diálogo, pero nuestras conquistas y victorias serán solo obra de nuestro propio esfuerzo.
5. El  tiempo de dialogo ya pasó. Se dialogó en el pasado con el Frente Amplio Magisterial y traicionaron los acuerdos porque el verdadero acuerdo era con los bonistas. Se demuestra una vez más que el famoso “comité” es una pérdida de tiempo y que el magisterio debe fortalecer su organización a todos los niveles.
6. Las (os) lideres magisteriales no pudieron divulgar nada de lo hablado a puerta cerrada. La presidente de la Asociación de Maestros Aida Diaz dijo que no podía dar detalles de la reunión. Más allá de si hubo un acuerdo de no divulgacion, el magisterio en lucha tiene pleno derecho a conocer cuál fue el contenido y acuerdos de ese “diálogo”. Más aún cuando tienen a su matriculas enardecidas, en plena lucha, con su mensaje a los (as) manifestantes pretendieron convertir una victoria en derrota.

7. Considerando las condiciones actuales la única alternativa que tiene el magisterio es escalonar la lucha, organizar las escuelas trascendiendo los sindicatos y sus lideratos. Una condición necesaria para el escalonamiento de la lucha es el desarrollo de dirigentes de base que sean capaces de articular consecuentemente la disposición de lucha que existe.

8. Los bonistas arrecian  su campaña de presión a los títeres que administran la colonia. El pasado miércoles cayó el precio de los bonos municipales del gobierno de Puerto Rico los bonos estrepitósamente entre 20 y 45 puntos como consecuencia de la “decisión” del tribunal supremo de detener la implementación de la ley hasta su revisión el próximo 7 de febrero. Esto causó que según la agencia Reuters “el bufete Jones Day convocara hoy una reunión con 200 inversionistas para discutir la situación”. Es decir para coordinar la ofensiva mediática contra el proceso de lucha, presionar con la degradación de los bonos a los guaynabitos del PPD y a los tribunales coloniales a que sigan sus dictámenes al pie de la letra.

Ante este complejo escenario, tanto en el movimiento obrero, como en los sectores burgueses y aliados del capital financiero, sólo nos queda seguir organizando y aprovechar la coyuntura para seguir presionando y creciendo en fuerza política para hacer retroceder esta ofensiva.