El significado de la lucha sindical de los (as) trabajadores (as) del sector público

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Carlos Borrero

Especial para Abayarde Rojo

“Las huelgas, por lo tanto, siempre infunden miedo en los capitalistas, porque comienzan a socavar su supremacía.”        Lenin “Sobre las huelgas”

La importancia de los (as) trabajadores (as) del sector público corresponde, en última instancia, al papel del estado burgués de garantizar las condiciones generales de la producción a los capitalistas.  Como tal, el desarrollo y la expansión del capitalismo fueron acompañados por una diversificación cada vez mayor de las funciones estatales y la necesidad de una fuerza laboral capacitada para llevar a cabo el correspondiente trabajo especializado.  La expansión de esta fuerza laboral en el sector público después de un tiempo, sin embargo, ha llevado a una mayor aproximación si no la igualación completa de condiciones entre el proletariado tradicional de la esfera productiva y el ejército de empleados estatales en las sociedades capitalistas más avanzadas.

Esta “proletarización” de los (as) trabajadores (as) del sector público se caracteriza sobre todo por la sindicalización.  La organización sindical de los trabajadores del sector público responde tanto a la necesidad de asegurarse un salario digno y los beneficios básicos como al impulso de resistir el control cada vez más férrea que intenta imponerles la “gerencia” para aumentar la productividad.  Es decir, las luchas de los (as)trabajadores (as) del sector público y el proletariado industrial se asemejan cada vez más y como tal reflejan la lucha común de la clase obrera en su conjunto.

No obstante, a diferencia del proletariado industrial cuya acción sindical se inicia en la esfera económica y, salvo en instancias de un auge revolucionario, es limitada a ella, toda lucha de los (as) trabajadores (as) del sector público se sitúa en el seno del aparato estatal burgués, y como tal, toma un carácter político.  Es decir, cada conflicto sobre la distribución de los ingresos tributarios trae a la luz un conflicto sobre la política pública que es además un choque entre distintas visiones del mundo que corresponden a clases sociales necesariamente antagónicas.  En la medida que se intensifique cualquier acción sindical militante de trabajadores (as) del sector público, existe el muy real potencial de que ésta se extienda a otros aparatos estatales y resulte consecuentemente en un debilitamiento parcial del estado burgués.  La acción sindical militante de los trabajadores del sector público no sólo pone fin una vez para siempre a la separación arbitraria de las cuestiones económicas y políticas que tantas veces ha dejado maniatado al movimiento sindical, sino demuestra a la vez a toda la clase obrera la magnitud de su poder.

Así como el desarrollo capitalista de la técnica y la tecnología productivas les proporcionan la experiencia y las destrezas necesarias para dirigir la vida económica de la sociedad a los (as) obreros (as) industriales, las acumuladas experiencias de los (as) trabajadores (as) del sector público prepara a la clase obrera en su conjunto para llevar a cabo todas las funciones administrativas necesarias para la sociedad.  De esta manera, la clase obrera como tal acumula todas las experiencias indispensables para asumir el papel de clase dirigente de la sociedad en su conjunto.

La actitud de los (as) comunistas ante el movimiento huelguístico de los (as) trabajadores (as) del sector público

Los (as) comunistas reconocen que las huelgas son sólo un arma, aunque un arma indispensable, en el arsenal del movimiento obrero.  Lenin se refería a las huelgas como una “escuela de guerra” para la clase obrera.  Aún así hizo grandes esfuerzos para diferenciar entre una “escuela” y la guerra misma, haciendo hincapié en que la clase obrera tiene que aprender a utilizar otros métodos de lucha para la conquista revolucionaria del poder.

No obstante, los (as) comunistas apoyan vigorosamente al movimiento huelguístico.   Este apoyo va mucho más allá del trabajo teórico, como por ejemplo la elaboración de las consignas revolucionarias.  Incluye, en la medida posible, el trabajo práctico como la formación de células de obreros (as) comunistas dentro de todos los órganos organizativos del movimiento huelguístico, tales como los comités que organizan la logística y la defensa de las líneas de piquete, etc.  Como tal, los (as) comunistas brindan una mayor comprensión del arte y la ciencia de la táctica militar a los trabajadores en huelga.   A la vez, como el sector más resuelto de la clase obrera, los (as) comunistas intensifican su labor en marcha de organización y de agitación entre los otros sectores de la clase obrera,  especialmente entre los (as) trabajadores (as) con una conciencia de clase elemental que se encuentran arrastrados por la corriente huelguística y aún entre los (as) más rezagadas (as), en un esfuerzo por ampliar el radio de acción independiente de todos (as) los (as) obreros(as).    En este sentido, los (as) comunistas promueven la unidad revolucionaria de todos los obreros, independientemente de su oficio, la empresa o la industria en que trabajan, o la distinción entre el trabajo productivo y no productivo.

Mientras la burguesía desata toda su aparato estatal para aislar a los (as) trabajadores (as) en huelga del resto de la clase obrera, reprimiéndolos (as) a macanazo policial o difamándolos en los medios de comunicación, los (as) comunistas trabajan para la unidad de los (as) obreros (as) sobre una base revolucionaria.