Sindicatos de energía eléctrica celebran Seminario Internacional

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Asistentes del seminario frente a la sede del histórico Sindicato Luz y Fuerza de Mar del Plata.

DECLARACIÓN DE MAR DEL PLATA

A 70 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DEL
SINDICATO DE LUZ Y FUERZA DE MAR DEL PLATA


ENERGÍA, SOBERANÍA, INTEGRACIÓN Y SOCIEDAD”

Los trabajadores presentes en el Seminario Internacional de homenaje a 70 años de lucha de los trabajadores de Luz y Fuerza de Mar del Plata, provenientes de Brasil, Chile, Colombia, México, Puerto Rico, Uruguay, Venezuela y de la Argentina, convocamos a la sociedad popular mundial a luchar por el derecho a la energía, contra la mercantilización de la ENERGÍA que instala el capitalismo. Es un desafío en defensa de la soberanía de cada país y que debe resolverse con la promoción de una integración regional de los pueblos para modificar el modelo productivo y el patrón de consumo que favorece la depredación de la naturaleza sobre la base de la explotación de la fuerza de trabajo.

La energía es un bien social, un derecho humano que hace a la dignidad de las personas. El régimen del capital ha transformado a la energía en una mercancía, que se comercia en el mercado capitalista según la capacidad de consumo y de ingreso de los usuarios, condenando a los sectores sociales de menores ingresos a no poder resolver sus necesidades esenciales para la alimentación, la calefacción, la iluminación para la seguridad pública, todo para una vida digna. Es una cuestión social a resolver por el conjunto de la sociedad y no debe delegarse en especialistas subordinados a la dominación de las transnacionales de la energía, quienes manejan el paquete tecnológico y el “negocio” de la producción y circulación de la energía.

Proponemos llevar adelante una batalla cultural por la des-mercantilización de la energía. Del mismo modo que se reconoce el carácter de derecho a la educación o a la salud, pretendemos instalar en el sentido común la lucha por el derecho a la energía. Las clases dominantes no dudan en ir a la guerra o promover invasiones territoriales para defender la seguridad jurídica de los inversores transnacionales. Por eso, los trabajadores de la energía sostenemos la necesidad de asumir entre los pueblos del mundo la tarea de la lucha por el derecho a la energía. Ello implica la lucha contra el capitalismo y por un nuevo orden social sin explotación y en armonía con la naturaleza.

Somos conscientes que la crisis mundial en curso nos lleva a una gravosa crisis energética, asociada al modelo productivo depredador de la naturaleza, es decir, de los bienes comunes de la sociedad mundial. La discusión del modelo productivo apunta a denunciar la contaminación que pone en riesgo a la población. Ante esta crisis existe una nueva oleada de privatización de la energía, del agua, el viento y el sol. Nuestramérica es clave en su potencial en bienes comunes a defender. El orden capitalista sujeta al continente a sus necesidades de consumo depredador de energía y naturaleza, de petróleo, gas, carbón, diversos minerales, biodiversidad, alimentos y materias primas abundantes en la región. Para ello cuentan con la posibilidad de contratar fuerza de trabajo barata y crecientemente flexibilizada, tercerizada, informal y precarizada.

La crisis energética es gestionada por organismos internacionales, los estados capitalistas de mayor desarrollo y las corporaciones transnacionales, como verdaderos sujetos de la explotación y la dominación, por lo que desde Mar del Plata nos proponemos disputar la potencia de constituir a los trabajadores en sujetos del cambio político, social y económico para la emancipación social. Se trata de una cuestión soberana que debe asumir el movimiento obrero y los pueblos de la región y el mundo. Ello supone articular las demandas de los trabajadores en materia de empleo, salario y condiciones laborales, con las reivindicaciones de pueblos enteros que luchan en defensa del medio ambiente, contra la contaminación. Apuntamos a señalar que el problema no es la producción de energía, sino el cómo, para qué y para quién la producción y el consumo energético, en su matriz actual o alternativa.

La cuestión pasa por definir ¿qué energía se requiere y para qué modelo productivo y de desarrollo? Nuestra manifestación es un grito de resistencia y confrontación a las transnacionales de la energía y la dominación integral de nuestra producción social.

Asistentes del seminario frente a la sede del histórico Sindicato Luz y Fuerza de Mar del Plata.

Por eso nuestro apoyo a la iniciativa promovida por la Central de Trabajadores de la Argentina, la CTA, respecto de la Campaña por una Consulta Popular en Defensa de los Bienes Comunes. Es parte del desafío para constituir a los trabajadores en sujetos para la emancipación de Nuestramérica. Por ello reiteramos nuestro apoyo a los procesos revolucionarios en nuestra región, especialmente el proceso bolivariano de Venezuela que define su rumbo por el Socialismo del Siglo XXI. En ese camino nos solidarizamos y asumimos como propia la lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) ante la agresión del Estado privatizador mexicano, y nos pronunciamos a favor del SME y su exigencia de solución a sus demandas de retorno al trabajo de los despedidos bajo condiciones del convenio colectivo de trabajo. Expresamos nuestra solidaridad con la brega del pueblo de Puerto Rico por su libre determinación sobre el futuro político. Hacemos parte de la lucha de los trabajadores chilenos en defensa de la soberanía de los bienes comunes y los derechos conculcados de los trabajadores. Manifestamos nuestra adhesión a las luchas contra las privatizaciones petroleras en Brasil y de la Industria Eléctrica en Puerto Rico. Un tema especial de nuestra solidaridad es en defensa del nuevo modelo sindical que expresan los trabajadores en la región, y especialmente en la denodada lucha de los colombianos contra la represión estatal y para militar. Apoyamos los procesos de paz y negociación política del conflicto armado en Colombia. En este sentido, instamos al gobierno colombiano a ampliar las conversaciones con las organizaciones ELN y EPL, e igualmente no desconozca las propuestas del movimiento social de ese país en materia de paz y de la solución de los principales problemas sociales de ese país hermano. Es nuestra voluntad saludar el trabajo compartido de los compañeros trabajadores de Uruguay y Argentina en la Central hidroeléctrica en Salto Grande, saludar y comprometernos en su lucha cotidiana, al tiempo que llamamos la atención sobre la necesidad de promover la integración soberana de nuestros pueblos.

La integración es nuestro desafío, pero no la subordinación al proyecto imperialista y liberalizador de la ofensiva del capital. Nuestro horizonte se orienta a promover la integración popular que recorre la experiencia de cambio político en Nuestramérica, la que supo enterrar el proyecto del ALCA y habilitar la novedad del ALBA, que supone el protagonismo de los trabajadores y los pueblos en su materialización. La nueva integración supone la articulación productiva y el desarrollo tecnológico independiente que involucra la profesionalidad y ciencia incluida entre los trabajadores de la energía y sus organizaciones de formación e investigación. Es nuestro interés potenciar la articulación de los movimientos populares en el ALBA, como incentivar la ampliación y el protagonismo en el marco del ESNA.

La lucha por el derecho a la energía y el ejercicio de la soberanía popular es parte de la defensa de los intereses de los trabajadores y su capacidad de organizare en un nuevo modelo sindical que levante y reivindique demandas históricas de los trabajadores por sus condiciones de trabajo y salud laboral junto al derecho por discutir el orden social y político. Con la simbología de la fecha de este Seminario asumimos la histórica lucha anticolonial como legado presente de la disputa anticapitalista, lo que implica la lucha contra la discriminación y el patriarcado.

Desde Mar del Plata y en el marco de los 70 años del Sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata, decimos que no alcanza con los diagnósticos, con el saber, e incluso con tener razones y propuestas. No alcanza con encontrarse y debatir. Necesitamos unidad de acción e iniciativas de acción colectiva concretas para hacer realidad nuestros propósitos por cuestiones democráticas y emancipadoras. Hay que construir poder propio para la transformación social.

Mar del Plata, 12 de octubre de 2013.

DAVID MAURICIO GÓMEZ
USO – Colombia

RODOLFO VECINO ACEVEDO
USO – Colombia

FRANCISCO CASTILLO
AURYSARA – Colombia

ANTONIO GOULART
FISENGE – Brasil

ÁNGEL FIGUEROA JARAMILLO
UTIER – Puerto Rico

MARIO OYARZUN
Sindicato CHILIQUINTA – Chile

HUMBERTO MONTES DE OCA
SME – México

DIEGO TOMAS
ATUSG/ Salto Grande – Uruguay

HEBER ALBERTO MARRERO
ATUSG/ Salto Grande – Uruguay

FREDY NÚÑEZ
SINTRAMENPET – Venezuela

TONY LEÓN
SINTRAMENPET – Venezuela

JOSÉ RIGANE
FETERA – Argentina

JULIO ACOSTA
FETERA – Argentina