Comunidad Ponceña dice : ¡No a la instalación de antenas!

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por A.M. Rodríguez

Imagíne temprano en la manaña montarse en su vehículo frente a su casa, escuchar un estruendo, luego el vehículo lleno de humo y usted agolpeado y aturdido sin saber que sucedió. Este escenario fue el que vivió Nelson López, y lo que causó el accidente fue una enorme roca que se desprendió del monte donde se construye una torre de telecomunicaciones justo al lado de su residencia. La residencia de López está ubicada en el Sector Los García del Barrio Quebrada del Agua en Ponce.

En las inmediaciones de la construcción hay varias residencias incluyendo un hogar para ancianos. Este hogar está aproximadamente a menos de 100 metros del área de la construcción de la torre. El hogar para envejecientes está ubicado en el mismo terreno donde será construida la torre. Estos terrenos son propiedad de un vecino del sector que le arrendó a la empresa de torres de telecomunicaciones y arrienda la casa donde se establece el hogar de ancianos. Esta persona ya no vive en esta área pero se está lucrando del arrendamiento a la constructora de la torre. El lucro de esta persona va por encima de la salud y seguridad de sus antiguos vecinos y de los ancianos y ancianas que viven frente a la construcción de la torre.

La estructura de telecomunicaciones será estilo torre en forma de trípode y la misma tendrá una altura de 250 pies. La torre está siendo construida por “Mejias Telecommunications” empresa que es subcontratada por la  multinacional “Global Towers Partners” (GTP) con sede en Boca Ratón, Florida. GTP tiene cerca de 150 de las 2,000 torres de telecomunicaciones que hay en Puerto Rico.  Cada torre puede tener de 20 a 40 antenas, estas son las que emiten la señal y producen un campo electromagnético que es peligroso a la salud. Actualmente en la comunidad La Atalaya en Aguada, GTP pretende construir otra de estas gigantes torres al igual que en Ponce.

En Aguada se estableció un campamento de desobediencia civil pacífica en resistencia a la construcción de la torre. En Ponce se ha comenzado con esta misma lucha de campamento de resistencia. Un grupo de residentes de Quebrada del Agua han optado por varias trincheras de lucha para denunciar el atentado contra la vida de los que viven en la comunidad. Desde la vía legal, hasta el campamento de desobediencia civil pacífica para impedir que los camiones de “Mejias Telecommunications”(MT) tengan acceso al área de construcción.

El representante de la empresa MT César Rivera denunció la acción de los residentes de resistir y oponerse a la construcción de la antena. Rivera llamó a la Policía Estatal y se presentaron al área del campamento alrededor de 9 agentes, incluyendo un teniente. La policía de Puerto Rico, en clara defensa de los derechos de la empresa privada y contra los residentes de la comunidad, le indicó a estos que no podían bloquear el paso de los camiones y que tenían que remover el campamento y los vehículos que utilizaron para dificultar el paso de la maquinaria pesada. Una de las agentes amedrentó a los residentes del campamento que si continuaban con la interrupción de la construcción iban a dar boletos a los vehículos, remover los mismos del lugar y de tener que hacerlo arrestar a los manifestantes. Mientras el Sr. César Rivera (de MT) se encontraba en el área de la construcción la policía permaneció en el lugar, al este salir del área la policía de Puerto Rico abandonó el campamento y escolto a Rivera fuera de Quebrada del Agua. Se pudo escuchar a una de las agentes recibir instrucciones de escoltar al representante de la empresa privada hasta la carretera 123 que queda a una larga distancia de donde se lleva a cabo el campamento de lucha.

Este mismo Sr. Rivera le indicó a uno de los residentes que las antenas en las torres de telecomunicaciones no causan ningún daño. Esto siendo totalmente falso ya que se ha probado por estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que vinculan los campos electromagnéticos creados por estas antenas con cáncer, Alzheimer, autismo, mal de Parkinson, entre otras enfermedades.

Además, la portavoz del Campamento de Resistencia contra las antenas en Quebrada del Agua en Ponce, Ivette Olán denunció que la construcción misma de la torre pone en peligro la vida de su familia, en especial de sus hijas que juegan en una casita cercana al área donde cayó la piedra que destruyó el carro de su esposo.

Se denuncia además el otorgamiento de los permisos ambientales hechos por el Municipio de Ponce, y la OGP para la construcción de la torre. Esto violentando la Ley 89 del 2000,  Ley sobre la Construcción, Instalación y Ubicación de Torres de Telecomunicaciones de Puerto Rico. En el artículo 5 de dicha ley establece que las torres de comunicación: “deberá guardar una distancia no menor de la altura de la torre, más un diez por ciento (10%) adicional de la residencia más cercana.” Esto hace la construcción de la torre una ilegal, ya que la misma será de 250 pies y añadiéndole el 10% de esto que equivale a 25 pies más, no se permitiría construir a una distancia de 275 pies de la residencia más cercana. El hogar de envejecientes queda a una cercanía menor a los 275 pies de la construcción de la torre. Además la ley exige que se notifique a los residentes que sus casas colinden con la construcción de la torre, este proceso nunca se hizo.

En Quebrada del Agua en Ponce, comenzó un campamento de lucha y resistencia en contra de la construcción de la torre de comunicaciones que pondrá en peligro la salud, la seguridad y la vida de todos los que viven allí. Este campamento se integró a la Coalición de Comunidades en Contra de la Proliferación de Antenas colectivo que lucha contra estas torres en todo Puerto Rico.

Las torres de comunicación son un negocio lucrativo para los dueños de terreno que arriendan, para las megas corporaciones constructoras de estas enormes torres, y más aún para las compañías de telefonía que usarán las antenas para transmitir sus señales. Este lucro de unos pocos nunca debe ir por encima de la salud de nuestras comunidades, no nos merecemos enfermedades ni que nuestras casas que con tanto sudor y trabajo adquirimos para que pierdan valor y unos ricos se hagan más ricos por esto. Ayer fue en Atalaya en Aguada, hoy es en Quebrada del Agua en Ponce pero mañana puede ser en cualquier comunidad de Puerto Rico. ¡A luchar contra las antenas! ¡Nuestra salud es más importante que el enriquecimiento de unos pocos!

2 Comentarios

  1. Gracias por su comentario. Esto nos motiva a seguir haciendo bien nuestro trabajo. Un saludo revolucionario desde Puerto Rico. Seguimos en lucha.

  2. Comunidad Ponceña dice : ¡No a la instalación de antenas! , es interesante, desde que os recibo no puedo parar de mirar todas vuestras sugerencias y me alegra cuando recibo uno más, sois lo mejor en español, me encata vuestra presentación y el curre que hay detrás. Un beso y abrazo,GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO, nos alegrais la vida.

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