Nuestra juventud trabajadora tiene “derecho” al desempleo.

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por  A.M. Rodríguez

Mes de junio, mes de graduaciones universitarias en Puerto Rico. En los niveles universitarios tanto público como privado se estiman alrededor de 35,000 graduandos y graduandas en nuestro país. Un grupo de jóvenes de nuestra clase trabajadora sale a la calle con grandes esperanzas laborales, pero lo que encontrará será un panorama no muy positivo. La juventud trabajadora tiene solamente una seguridad laboral, la seguridad del desempleo. La crisis del sistema capitalista arrecia y los que más padecemos dicha crisis somos nosotros la clase trabajadora, y en especial, éste grupo de jóvenes que se adentrarán al mundo laboral donde el desempleo a nivel general de acuerdo al Departamento del Trabajo ronda en el 20% (utilizando data oficial, ya que conocemos que el desempleo en Puerto Rico esta alcanzando el 40%) Y no tan solo esto, ya que los pocos empleos disponibles en el Gobierno de Puerto Rico, ya no tienen los derechos adquiridos de pensiones, los cuales fueron eliminados al implantar la Ley de Reforma de Retiro (Ley 3 2013).

Dentro de éste ambiente de incertidumbre laboral, el sector juvenil es uno que se ve aún más afectado por la alta tasa de desempleo. De acuerdo con el informe “Empleo y Desempleo en los Jóvenes” del Departamento del Trabajo del 2011 (aún no se encuentra data oficial para el 2013 sobre éste sector),

“en los últimos cinco años el número de jóvenes sin empleo y buscando trabajo activamente aumentó de 37,000 en el 2007 a 40,000 en el 2011. Como consecuencia la tasa de desempleo juvenil creció de 22.4% registrada en el 2007 a 29.7% en el 2011. Actualmente los jóvenes representan el grupo de edad con la tasa de desempleo más alta entre las personas hábiles para trabajar (16-19 años; 35.8%) y (20-24 años; 28.6%). Estas tasas de desempleo son al menos casi dos veces mayor que la registrada por la población adulta de 25 a 54 años (15.3%)”

¿Qué implican éstos números?, simplemente que nuestra joven clase trabajadora es el sector que más está siendo empujado a la pobreza. Al graduarse, un gran número de jóvenes tienen deudas de préstamos estudiantiles de miles y en algunos casos decenas de miles de dólares por el alto costo de los estudios universitarios, incluyendo asimismo, el alto costo de vida (que seguirá en aumento) como los servicios de energía eléctrica y agua potable, mas la gasolina, los alimentos, y otros gastos que incurrimos, entre otros.

Todo el panorama tétrico al que está expuesto por años nuestra clase trabajadora, ahora les tocará a los  y las jóvenes proletariados de Puerto Rico. Y de encontrar empleo, no todo es tan positivo, ya que, las pocas opciones de empleo a los cuales la juventud tiene acceso son a empleos “precarios” en la empresa privada, donde se les paga únicamente el salario mínimo federal, y sin obtener ningún beneficio marginal. Y no tan solo esto, tampoco tienen espacio de empleo en el gobierno, ya que, cada vez las agencias gubernamentales están reduciendo su plantilla de trabajo, y de obtener un empleo público, de entrada ya están perdiendo, por el nuevo recorte a las pensiones de retiro; ya que bajo esta nueva Ley de Retiro, en algunos casos los trabajadores y trabajadoras del Gobierno tendrán que trabajar hasta los 67 años, por esto, nuestra juventud trabajadora no tendrá acceso a estos limitados puestos de trabajo.

Entonces, ¿qué opción tiene nuestra joven clase trabajadora? Lo mas seguro que tienen es, el desempleo. Pero, como se ha visto en los últimos años, éste sector de nuestra sociedad es el que está emigrando a los Estados Unidos, en busca de “mejores oportunidades de empleo”. Adicional a esto, Puerto Rico, como buena colonia, es donde mas voluntarios y voluntarias se enlistan en las fuerzas armadas imperialistas de los Estados Unidos. En otras palabras, se crea la crisis de empleos en Puerto Rico, y desde aquí, se le suple al imperio mano de obra bien preparada y carne de cañon para sus guerras.

Otra realidad es, que en el sector de las edades de 15 a 29 años, la causa número uno de muerte es el asesinato. No necesariamente estamos hablando que las y los jóvenes con estudios universitarios son las victimas de asesinato, pero si es cierto, que es nuestra juventud, la cual por la precariedad de empleos esta moviéndose al  “sector laboral” del mercado de contrabando, mayormente de drogas y armas, donde una gran probabilidad es que terminen en la cárcel o muertos.

Ahora, ¿qué vamos a hacer ante este escenario para nuestra juventud trabajadora? Primero, bajo este sistema, hay que exigirle al gobierno en turno que vaya creando verdaderos empleos; y no nos referimos a los empleos “precarios” como los “fast foods” o empleos en comercios multinacionales (Estos son los pocos empleos que se están creando actualmente). Segundo, el gobierno actual tiene que revertir las enmiendas a la ley de retiro; ya que esta nueva ley mantiene a los y las trabajadoras del gobierno por más años en sus puestos y limita la entrada de estos jóvenes que están en las líneas del desempleo.

Pero, inmediatamente ¿cómo se pueden hacer estos reclamos? Con la organización y la lucha. Más allá de las luchas estudiantiles las y los jóvenes tenemos que organizarnos para luchar por mejores condiciones laborales para nuestra clase trabajadora. Más allá de luchas únicamente sindicales y universitarias, hay que sumarse a espacios de lucha donde quepan los jóvenes, los no tan jóvenes, los desempleados/as, los jubilados y jubiladas, en fin, donde quepa toda nuestra clase trabajadora. Tenemos que organizarnos por encima de líneas político-partidistas, donde el objetivo sea mejorar la condición de nuestra clase trabajadora. Actualmente, existe ese espacio de lucha en el Frente Amplio de Solidaridad y Lucha (FASyL), donde uno de sus objetivos (entre muchos otros) lo es el: “Luchar contra los ricos que ganan millones de dólares a costa de la mala paga, con la supresión de derechos y con la carga excesiva de trabajo”, y a esto, se le puede añadir que éstos mismos ricos, son los que crean el desempleo para beneficiar a su empresa privada con jóvenes bien preparados y diestros en empleos de poca paga y sin beneficios. Juventud trabajadora, ¡Es hora de luchar juntos y juntas de frente al capital, y en frente de lucha!