Convergencia

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Por Ángel M. Agosto

Dice el diccionario del Rey de España que convergencia quiere decir “acción” de convergir, es decir, concurrir en un mismo fin. Eso ocurrió el domingo 19 de agosto, día en que las derechas políticas al mando de los dos partidos principales trataron de reducir los derechos civiles de los ciudadanos, que resultan ser conquistas históricas de nuestro pueblo. Ese día los dos aspirantes a la gobernación colonial fueron derrotados de manera clara e inequívoca por un pueblo cuya sensibilidad está viva y cuando decide hacerla patente se va por encima de sus líderes. Lo demostró con la lucha contra la Marina de Guerra de los Estados Unidos en Vieques en el umbral del siglo veintiuno y lo volvió a demostrar una década más tarde: el 19 de agosto de 2012. Es una fuerza latente, contra la que no podrán ir los colonialistas. Por eso se equivocan aquellos que ocultan sus verdaderas ideas socialistas e independentistas en aras de un programa electoral de corto plazo. El país clama precisamente por eso, por una visión de mundo que represente una alternativa perdurable a la miseria material y espiritual que se vive.

La demagogia, las mentiras, los millones de dólares invertidos en las últimas dos semanas antes del referéndum frente a los recursos artesanales de las fuerzas de afirmación puertorriqueña de nada le valió cuando se trató de socavar conquistas en los planos de la democracia y los derechos. Para mí el gran perdedor fue un ser sin valores ni principios, sin ideas propias, el todo-sonrisa-hueca Alejandro García Padilla, que no obstante, ganará la Gobernación colonial. Y esa victoria podría ser el inicio de la derrota del colonialismo. Al líder popular le tocará uno de los períodos de mayor turbulencia social, siendo como es, una persona sin la madures y carácter para conjurar la situaciones de alto conflicto desde el punto de vista de los intereses que representa. Personas así, sin criterio propio, son las que todo lo resuelven con el uso indiscriminado y brutal de la fuerza. Sin aún llegar al poder administrativo, ya está anunciando que movilizará la Guardia Nacional. Lo que nos espera a los que afirmamos nuestra patria y luchamos por el socialismo es uno de los más grandes retos de la historia.

Se sabe que los defensores del si trastearon la votación y manipularon los resultados allí donde no hubo adecuada representación del no. Y usaron los recursos del gobierno, como en lugares en que funcionarios electorales del si fueron pagados con fondos de municipios bajo el control del Partido Nuevo Progresista. En la realidad, el no ganó con una contundencia mucho mayor de la anunciada, más cercano a un setenta por ciento (como lo refleja una encuesta que el Partido Popular mantuvo en secreto hasta el último momento).

Estamos en la antesala de tiempos de polarización política. Es cuando las líneas se definen con la mayor nitidez y las fuerzas progresistas avanzan. Pero hay que cuidarse de los estilos que entrañan mezquindades sectarias. Los tiempos exigen amplitud de miras y visión de futuro en el que converja todo ese conglomerado social de cientos de miles de hombres y mujeres que en diversas épocas han dicho presente en los instantes decisivos de nuestra historia. Hay que dominar el arte de unir fuerzas, ésa es la única manera de “concurrir a un mismo fin”.