Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo, dos gigantes de la revolución proletaria internacional

Clara Zetkin, incansable comunista

(…) como persona, como mujer y como esposa, [la mujer] no tiene la menor posibilidad de desarrollar su individualidad. Para su tarea de mujer y madre sólo le quedan las migajas que la producción capitalista deja caer al suelo

— Clara Zetkin

El 8 de marzo de 1908 más de 120 obreras de la fábrica textil Cotton de Nueva York (Estados Unidos) fueron asesinadas. Fue la respuesta de la burguesía y su estado capitalista a la huelga que las obreras habían declarado para exigir la reducción de la jornada de trabajo. Dos años después, la Conferencia Internacional de Conferencia Internacional de Copenhague, a petición de Clara Zetkin, declara a esa fecha como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. A propósito de de ello reproducimos una corta biografía de esa comunista alemana.

Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo, dos gigantes de la revolución proletaria internacional

Clara Zetkin nació el 5 de julio de 1857 en Wiederau, Alemania, hija de un maestro rural de Sajonia. Cursó estudios de magisterio en Leipzig, entre los 19 y 21 años, época en la que se contactó con los estudiantes y emigrantes rusos. En el período de guerra de 1870-1871 Clara entró al movimiento obrero. La comuna de París y su caída, la posterior represión y la persecución a los líderes fueron hechos duros que vivió el movimiento. Clara Zetkin se instaló por algún tiempo en Austria, después de Linz y Zurich. En el verano de 1882 Zurich recibía a un numeroso y notable número de refugiados rusos y de socialdemócratas alemanes. Pronto Clara habría de colaborar en la organización alemana. En ese mismo año se traslada a París donde se casa con Ossip Zetkin. En ese lugar conoció a Luisa Michel y a Jenny Marx.

Entre 1889-1890 hay un auge que se refleja en la creación de partidos socialistas en distintos países y permite el resurgimiento de la Asociación Internacional de Trabajadores, llamada II Internacional, fundada en París en 1889, a cuyos trabajos preparatorios y fundacionales Clara Zetkin contribuyó. En 1893 participó en el III Congreso de la II Internacional en Zurich. Desde entonces, hasta que estalló la Primera Guerra Mundial, participaría en todos los Congresos de la II Internacional.

Ella se había planteado como un objetivo fundamental la organización del movimiento de mujeres socialdemócratas. Perfectamente madura y entusiasta, a los 50 años Clara ayuda a organizar la Primera Conferencia Internacional de Mujeres. Será en 1910 cuando proponga en la conferencia realizada en Copenhague que el día 8 de Marzo se instituya como el Día Internacional de la Mujer.

En 1918 pasa a formar parte del primer Comité Central del Partido Comunista; lo representa desde 1920 hasta 1932. En 1920, cuando tiene 63 años de edad, es elegida diputada; mantiene su puesto hasta 1933 en el Reichstag, donde sus intervenciones siempre fueron admiradas, en especial cuando en 1932 se opuso rotundamente a la criminal ideología de Adolf Hitler.

Clara se exilia en Rusia en 1933, cuando Hitler toma el poder. Más tarde en ese país es nombrada presidenta de la Junta Internacional de Mujeres; poco después del hecho muere, el 20 de junio de 1933, a la edad de 76 años, murió en un sanatorio de Archangelskoje, cerca de Moscú. Su cuerpo fue sepultado en las murallas del Kremlin.Tenía 76 años de edad.

Discurso de Clara Zetkin “¡Compañeras, en reconocimiento a la lucha de las mujeres por sus derechos y el amor a la paz, propongo celebrar cada año el Día Internacional de la Mujer!¿Y por qué esta fecha, compañeras? Porque nos recuerda la lucha de aquellas costureras de Nueva York que en 1857 exigieron igualdad de salarios y jornadas de 10 horas. Ellas murieron quemadas por los dueños de la fábrica… ¡Pero vivirán siempre entre nosotras! ¡Todas las mujeres mayores de 20 años tenemos derecho a votar, a elegir y a ser elegidas! ¿Quién se beneficia de esta guerra? Los fabricantes de cañones y barcos de guerra. Ellos han fomentado el odio entre las naciones para su beneficio. Nosotras lucharemos por la paz. ¡Guerra a la guerra, compañeras! Si los hombres matan, nosotras lucharemos para preservar la vida. Si los hombres callan, es nuestro deber levantar la voz en favor de la Paz. La exigencia del momento es hacer un frente único de los trabajadores y de las trabajadoras para rechazar… el fascismo”

  • Share
  • 0