La Revolución y la confusión del deseo

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Por el Andariego

La Revolución de embuste

Andaregueando nuevamente por mi encendida calle cangrejera me topo con una de mis imágenes favoritas: el roto y la peste de afiches publicitarios ya en proceso de deterioro. Adheridos a la epidermis del casco cangrejero ya son parte de su segunda naturaleza. Su deterioro me deleita porque me recuerda que todo eso que pretenden vendernos como la cura a nuestro insatisfecho deseo de vivir la vida loca  se transforma en periódico de ayer, aquel que ya nadie procura ya leer.

Pero no mi gente, si fuera tan fácil. Wisin y Yandel y toda la tropa de usurpadores narcisistas similares a ellos aparecen,desaparecen y reaparecen, reinventando la confusión para deformar, desgastar, desacreditar y domesticar el lenguaje de la revolución cultural que necesitamos para salir de esta podrida condición social de la cual todos somos parte.

Como todo buen usurpador, el personaje del espectáculo que monta el gran capital se viste de falo del éxito utilizando las tripas y el corazón de un otrora humilde peluquero (Wisin) y su socio (Yandel) hasta hace poco un modesto y quizás talentoso aspirante al arte dramático. El resultado: dos inteligentes monigotes con falos echándo chispas de ilusión entre una muchedumbre de mujeres, en su gran mayoría vestidas de juventud, todos arropados dentro de la carpa de un espectacular circo digital, todo un simulacro de romance en donde emborrachadores ritmos, extrapolados de la memoria musical de nuestros antepasados esclavos y jornaleros, le sirven de cama a clichés prometedores de ilusiones amorosas: “Estoy enamorao”, “Irresistible”, “Encendío”, “Abusadora”. Iluminados  y electrificados, los falos exitosos de este efímero momento imitan en tiempo de farsa lo que una vez fue el género de  controversia musical de nuestro trágico pasado jíbaro.Yandel nos grita:

La revolución y el artista
Cantándole siéndole realista
No hay nadie como yo que exista
Te tira y te parte la pista
Mis enemigos no los pierdo de vista
Los tengo apuntaos en mi lista (La Revolución)
La música no hay quien la resista
Mi gata la escucha y se vuelve adicta (¡¡Jaa!!)

Guerrean conmigo, con un flow baraaaaato (Ustedes No Tienen Plata)
¡Y más rápido los mato!
Tranquilos mi voz les causa maltraaaaaato (La Mente Maestra)
¡Y más rápido los mato!
Quisieran eliminarme hace raaaaaaato (Victor el Nazi)
¡Y más rápido los mato!
Tranquilos mi voz les causa maltraaaaaato (El Verdugo)
¡Y más rápido los mato!
Wisin
El Revolucionario (W)
Llegó la gerencia!
Hace su entrada la potencia
To el mundo sentado no quiero ver resistencia.
En la mano evidencia (¡¡Jaaa!!)
Que no tiene consistencia
Al que se mueva le voy a cortar la frecuencia
Bloqueo, sólo le queda un aleteo (¡¡Jaa!!)
Yo tratando de parar a los que están en su acojeo. (¡¡Ajaa!!)
Actívense colegas que ya empezó el torneo.
Nosotros innovamos, ellos el mismo sonsoneo
Y no me ronquen de millones yo sé sus ingresos
Sentémonos comparemos suceso por suceso
La máquina de hacer dinero está de regreso. (¡¡Jaa!!)
¡¡Llegó el peso!!
Esto es un nuevo proceso

Pero no mi gente este no es un nuevo proceso, esto es la nueva envoltura de un viejo engaño. Mientras este nuevo dúo de máquinas de hacer dinero —para el gran capital—  nos dice en sus entrevistas y mensajes publicitarios —antes de después de sus espectáculos— que tú puedes alcanzar la fama y el dinero igualito que ellos, que sólo es cuestión de mucho esfuerzo y fe en papito dios; 58 de cada 100 jóvenes de menos de 18 años son clasificados como pobres porque no tiene los recursos para comprarse un escaño como ultra consumidores de todo lo que sobreproduce este sistema económico capitalista: desde apartamentos de lujo hasta carros del último modelo. En su desesperada carrera por no ser clasificados como “loosers” miles de jóvenes boricuas se unen a cientos de jóvenes inmigrantes,mayormente dominicanos, para servir de carne de cañon en las guerras civiles del narcotráfico. Otras decenas de miles deciden participar en la desesperada carrera por convertirse en exitosos superconsumidores ofreciéndose como carne de cañon en las guerras que las grandes corporaciones del imperio norteamericano escenifican en Irak, Afganistán, Pakistan, y doquiera que los capitalistas que dirigen este proceso aleguen que sus intereses estén amenazados. Miles de mujeres jóvenes se entregan a la prostitución, a relaciones matrimoniales y uniones de pareja consensuales buscando satisfacer las ilusiones que fabrica la revolución de Wisin y Yandel, con  su borrachera de macharranes, manipulando tecnologías sonoras y visuales que evocan el Apocalipsis del cual todos queremos escapar. Para muestra dénse una vuelta virtual y visiten:

http://comunidad.terra.com/comentarios/index/user/wisin_yandel/id/159441

Ojo mi gente, la revolución cultural que todos necesitamos no es cuestión de show. Tenemos que salirnos del show para liberar nuestro deseo, dejar de ser espectadores para convertirnos en agentes transformadores. Rompamos el espejo de Narciso. Desafiemos la idolatría espectacular parafraseando el verso de una proletaria plena: Tanta vanidad, tanta hipocresía, si la burguesía después de muerta también pertenece a la tumba fría.