Las soluciones solo pueden salir del contacto directo con los trabajadores

0
41

Del Granma de 30 octubre 2010

Fidel y Raúl Castro

Siempre he creído en la necesidad de los sindicatos y su importancia en el socialismo, aunque naturalmente cambiando los métodos y teniendo muy en cuenta la diferencia de ser representante de los intereses de obreros explotados en el capitalismo, a serlo de los dueños colectivos de los medios de producción, de la clase dirigente de la sociedad socialista.

[… ] Ello me ha llevado a reflexionar bastante sobre el tema en diferentes momentos, aunque siempre con clara conciencia de que las soluciones solo pueden salir del trabajo práctico cotidiano de los dirigentes sindicales, del contacto directo con los trabajadores, sus problemas y aspiraciones [… ]

Sería un error pensar que ya se ha logrado cabalmente encontrar esas soluciones. No obstante, hay avances en la búsqueda de respuesta a la pregunta crucial de cómo lograr que la organización sindical no se diluya en el sinnúmero de tareas coyunturales y se concentre en lo verdaderamente principal, en lo que realmente define su razón de ser en el socialismo y muy especialmente en el momento que estamos viviendo [… ]

La labor sindical ha desempeñado sin dudas un importante papel en la comprensión y respuesta inmediata de los trabajadores ante cada llamado del Partido y el Comandante en Jefe, aun en los momentos de más aguda contracción económica derivada del periodo especial.

No obstante, no podemos ignorar la huella negativa dejada por las dificultades materiales y sobre todo por algunas medidas adoptadas en el esfuerzo para que el país sobreviviera. El compañero Fidel lo ha explicado con claridad meridiana en más de una ocasión, así como los peligros que ello implica, especialmente en su medular intervención del 17 de noviembre del pasado año, en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.

Como se ha dicho muchas veces, uno de los más difíciles retos del trabajo ideológico es lograr que el trabajador se sienta dueño colectivo de las riquezas de la sociedad y actúe en consecuencia.

Es algo que se logra casi de forma espontánea en los momentos de definiciones, cuando hay que enfrentar una gran y decisiva tarea o un peligro inminente amenaza a la Revolución, pero es más difícil de alcanzar en el trabajo cotidiano.

No digo que esta sea la única causa de los hechos de corrupción y robo, de las ilegalidades y las indisciplinas laborales. Pero en las condiciones del socialismo es muy difícil enfrentar estos peligrosos vicios sin el concurso de los trabajadores, ellos son la fuerza esencial.

Si erradicar estos males es tarea fundamental de la administración, no podemos exonerar de su gran responsabilidad a los únicos dueños de las riquezas del país, que no son otros que ustedes mismos y el resto del pueblo [… ]

Raúl, en el XIX Congreso de la CTC, septiembre del 2006