La lucha de clases en Puerto Rico / 1 / El Gasoducto de la Muerte

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El Gasoducto de la Muerte

El proyecto de lo que el pueblo ha bautizado como el Gasoducto de la Muerte es el primer cañonazo de lo que se comienza a perfilar como un serio asalto de Wall Street, y de sus agentes coloniales, sobre los trabajadores de Puerto Rico.

La Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) es una vaquita lechera para Wall Street. La deuda de esa corporación pública con los bonistas, que se acerca a los $9,000,000,000, está diseñada para ser impagable. Todos los años (y será así por muchos años venideros) Wall Street le extrae a la AEE —es decir, a nuestros bolsillos— la friolera de $400 a $500 millones, para servir la deuda. El Gasoducto de la Muerte es un mecanismo adicional de diversificar y perpetuar esa deuda. Es parte de un plan multisectorial de transformar permanentemente la colonia, de un enclave manufacturero, a un nódulo del circuito mundial de circulación del capital financiero.

Con el Gasoducto de la Muerte, nos están asaltando de una manera agresiva y brutal, con un ataque frontal, directo al karso, una de nuestras más valiosas reservas naturales, esencial para transformarnos en una sociedad viable y justa para todos los que quieran trabajar y aportar al bien común. A lo largo de sus 91 millas de huella destructora, arrasaría con bosques antiguos y reservas de flora y fauna, lastimaría severamente a humedales y cuerpos de agua, y contaminaría acuíferos.

Los gobernantes de esta colonia no tienen reparos en exponer las comunidades de familias trabajadoras de este país a pesadillas como ésta.
Los gobernantes de esta colonia no tienen reparos en exponer las comunidades de familias trabajadoras de este país a pesadillas como ésta.

Por encima de toda esa destrucción ecológica, no podemos permitir que se construya porque colocaría a miles de familias puertorriqueñas en peligro catastrófico. Los gasoductos de gas natural explotan, frecuentemente. Y cuando explotan, lo hacen con una furia irresistible. Si el evento explosivo ocurre cerca de estructuras residenciales, el resultado inevitable es la trágica pérdida de las viviendas y de la vida de los seres humanos que las alojan.

Existen seres nacidos en Puerto Rico que les puede parecer que eso no es problema de ellos. Incluso, sabemos que hay seres tan deformados por este sistema de opresión y explotación colonial que, ante la falsa promesa de unos cuantos pesos de ahorro en la factura de energía eléctrica, favorecen el proyecto porque su ruta es suficientemente lejos de donde ellos y sus familias residen. Después de todo, ése es el ejemplo que reciben de sus gobernantes coloniales, para quienes el lucro pesa más que las vidas de familias trabajadoras.

Pero sabemos que se trata de una minoría ínfima. La gran mayoría en nuestra sociedad, una vez se comprenda la dimensión de este crimen, se va a oponer con vehemencia. Por eso los guaynabitos se han gastado millones de dólares en campañas publicitarias que propagan la mentira. Por eso unos cuantos peritos irresponsables se vendieron como lechón de a peso, y confeccionaron una Declaración de Impacto Ambiental vergonzosamente fraudulenta. El Gasoducto de la Muerte no resiste la verdad.

Nuestra sociedad cuenta con puertorriqueños valientes que saben usar la verdad como un arma poderosa. Don Alexis Massol, de Casa Pueblo en Adjuntas, es parte de un equipo de peritos de brillantes atributos profesionales y humanos. El Frente amplio contra el gasoducto supo combatir y detener el Gasoducto del Sur, y ahora es parte de la vanguardia que propaga la verdad sobre este vil proyecto. Los distintos Consejos Regionales del FASyL llevan tiempo educando y organizando la resistencia.

Ángel Figueroa Jaramillo, presidente de la UTIER, presenta la posición de la UTIER referente al Gasotubo de la Muerte.

La UTIER se ha manifestado claramente en contra del Gasoducto de la Muerte, con razones contundentes, ponderadas e irrefutables. Para orgullo de todos los trabajadores, y para vergüenza de los guaynabitos, la unión de los trabajadores de la AEE ha presentado una posición coherente que integra un proceso de participación del pueblo en todas las decisiones de política energética.

Esta declaración de guerra de Wall Street y sus guaynabitos contra el pueblo trabajador requiere una respuesta firme, vigorosa y militante. Los trabajadores no vamos a consentir que unos pocos se beneficien poniendo en peligro a tantas familias puertorriqueñas.

¡El Gasoducto de la Muerte no se puede construir!

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Las autopistas y las APP
Fin de la primera sección: El Gasoducto de la Muerte. Puede ir atrás a la Introducción, pulsando el enlace abajo:
 Introducción

8 Comentarios

  1. Solo podemos juzgar por su acciones no su biografia economica, los pobres no son los culpables, son los que detentan el poder economico. En Puerto Rico hay clasismo y a veces es peor de la gente que viene de las clases trabajadoras y asciende a la pequena burguesia, es lo que se llma el complejo o sindrome del noveau riche. Recuerda, el facismo es un proyecto que comenzo en la clase media, el sandwich de la jerarquia economica.

  2. sigan poniendo informacios atualizada sobre el gasoducto que veo que la que esta es bieja que esta pasando puerto rico

    • La lucha en contra del gasoducto parece estar experimentando un momento de reformulación por partede Fortaleza, lo que pone en compás de espera a la oposición. El gobierno ha preferido bajar la importancia del asunto en su agenda, lo que puede atribuirse a varias razones. Ciertamente una es el problema que tienen con la financiación del proyecto. independientemente del cacareo reciente con la venta de bonos de la AEE, el producto de esa venta (que les salió carísimo) tiene que ser distribuido entre varios propósitos, y lo que supuestamente le han asignado al gasoducto no es suficiente ni siquiera para comenzar el proyecto. De todos modos no pueden comenzarlo por no tener alineados todos los permisos. El mercado de bonos está prohibitivo, lo que les impide levantar los fondos (y enriquecerse personalmente, como hizo Rodríguez Ema con la venta de la Telefónica) necesarios para garantizar que van a completar lo que comiencen (y no les ocurra lo que le ocurrió a los Populares con el gasoducto del Sur). Otra razón importante es que la huelga de los estudiantes de la UPR tiene casi paralizada a la administración de Fortuño. Cucar el avispero del gasoducto en este momento pudiera ser más de lo que los guaynabitos de Fortaleza pueden atender a la misma vez.

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